La estilista Day Molina, de 36 años, transformó una tradición familiar en un negocio orientado a la inclusión y la sostenibilidad. Descendiente de los pueblos aymara y fulni-ô, creció rodeada de costureras en el interior de Pernambuco, se graduó en diseño de moda en la Universidad de Buenos Aires e inició su carrera como figurinista a los 17 años.Según Day, el mercado resistía tanto su defensa de causas indígenas como su visión crítica de la moda. En respuesta, creó el concepto #DecolonizeAModa y fundó, en 2015, Nalimo, una marca que emplea mayoritariamente a mujeres, indígenas, inmigrantes y mujeres negras. De las cinco personas del taller, solo una es hombre, y todas las asociaciones aliadas de la empresa están lideradas por mujeres.
La marca también adopta prácticas ambientales, con uso de materias primas naturales y reutilización integral de los residuos generados en la producción. Para la estilista, el crecimiento empresarial debe estar asociado al bienestar del equipo y a la construcción de relaciones laborales más humanas.
En 2021, Day creó Aldeia Criativa Design do Futuro, una escuela orientada a formar indígenas para el mercado de la moda. Al año siguiente, firmó un vestido presentado en la Met Gala, en Nueva York.














