Presidir las Nuevas Generaciones (NNGG) del PP, a veces, funciona. Eso es lo que puede extraerse, cuando menos, de la nómina de antiguos presidentes juveniles que gozan hoy por hoy de puestos de responsabilidad dentro de la formación. Juan Manuel Moreno Bonilla, Carmen Fúnez o Rafael Hernando lideraron a nivel nacional las juventudes populares. La última en hacerlo ha sido la diputada Bea Fanjul, cuya etapa al frente de la organización de los denominados cachorros del PP toca ya a su fin. A pocos días del cónclave del que saldrá elegido el nuevo presidente, el nombre que más suena para sustituirla es el de Ignacio Dancausa, actual líder de NNGG Comunidad de Madrid. "Un Ayuso 2.0". Así lo define una fuente para Público.PublicidadEs el 11 de julio cuando se celebrará el congreso nacional. Ese día, tal y como reflejan los estatutos de la organización, solo podrán enfrentarse dos candidatos en una contienda final en la que votan únicamente compromisarios. ¿Cómo es eso? En resumidas cuentas, las juventudes del PP eligen a su líder de esta forma: primero, se lleva a cabo una votación en cada circunscripción para elegir a los compromisarios que representarán a los militantes en el congreso. Además, en esa primera votación, en caso de haberse presentado como precandidatas más de dos personas (como parece que ocurrirá en este caso), se vota directamente la opción preferida. Las dos papeletas que más apoyos obtengan son las que se enfrentarán en la batalla final. Pero, en esa última cita, solo votan los compromisarios elegidos en el primer proceso. En otras palabras, no es un sistema en el que la militancia al completo tenga la decisión final, sino uno en el que la delega en los compromisarios. En estos momentos, solo hay tres precandidatos que han confirmado que competirán por el bastón de mando: Dancausa, Antonio Landáburu y Candela López.El primero de los tres es el más conocido y el que, a priori, parte con ventaja. Quienes lo conocen como rival político lo definen como "hábil" y exponente de una "derecha desacomplejada". "Tiene controlado cómo funcionan las juventudes del PP y te diría que, en general, todas las juventudes", explica una fuente socialista. Otra voz que también ha librado peleas políticas con él —en este caso, de la izquierda alternativa— utiliza la palabra "agitador". "Muy del estilo de Trump, Milei o Ayuso... Una especie de Vito Quiles", añade. "Si Dancausa no fuese madrileño", remata, "estaría en Vox". Se refiere a que la Comunidad de Madrid "es la región donde el PP es más ultra" y considera que, si no fuese así, el madrileño "se habría ido de cabeza a Vox". Porque Dancausa es "Ayuso 2.0", pero "el PP de Madrid es Vox 2.0".PublicidadTodas las fuentes consultadas ven clara la operación de Isabel Díaz Ayuso: colocar a un alter ego al frente de NNGG para comer todavía más terreno a Feijóo a nivel de relato. Otra fuente socialista lo califica como "el caballo de Troya de Ayuso, un peón que quiere un PP al estilo de Vox y que desea que, a futuro, quien vaya a La Moncloa sea la presidenta madrileña".Dancausa tiene, actualmente, 25 años y desde 2023 es concejal en el Ayuntamiento de Las Rozas. Es uno de los 18 que tiene el PP en el consistorio del municipio madrileño, pero presenta una particularidad con respecto al resto de sus compañeros. Es el único que no tiene cartera. "Eso se le ha afeado bastante", desliza la primera de las fuentes socialistas. "Cobra por levantar la mano en las votaciones". De acuerdo con la documentación oficial del portal de transparencia del Ayuntamiento, la asignación por Pleno —se celebra uno al mes— son 1.183,23 euros. Además, por las sesiones de las comisiones parlamentarias los concejales se embolsan 214,83 euros. Público ha contactado con Dancausa para tratar de contrastar con él las opiniones de las fuentes consultadas, pero no ha ofrecido respuesta.En resumen, el madrileño ha demostrado ya, a su corta edad, que domina la comunicación política con un estilo "macarra" —un adjetivo que aparece con frecuencia en las conversaciones sobre él—, pero todavía no se le han visto maneras a nivel de gestión. Lo que le define es lo que define a Ayuso o al actual José María Aznar, la "batalla cultural". A Dancausa se le ha visto fogueándose en actos con la propia presidenta de la Comunidad de Madrid o el expresidente del Gobierno.PublicidadLandáburu, López y la incógnita de Sastre UyàOtro de los candidatos que ya están en el cuadrilátero es Antonio Landáburu. Diputado del Grupo Popular en la Región de Murcia, este martes ha lanzado en redes sociales una publicación para anunciar que se disputará el trono con Dancausa: "Juntos tenemos que contribuir a la victoria de de Alberto Núñez Feijóo, porque el PP es el partido de los jóvenes. El partido de las oportunidades, del esfuerzo y de quienes quieren construir su futuro en España", ha afirmado.Y si el murciano lanzaba el anuncio a las 12.45 horas, a las 20.18 horas hacía lo propio, unos kilómetros más arriba (en el País Valencià), Candela López, también diputada autonómica. El mensaje, parecido al de Landáburu: "Frente a la mafia del sanchismo, los jóvenes de NNGG tenemos una misión: unir nuestra fuerza para llevar a Feijóo a La Moncloa".Ambos son perfiles más desconocidos en el circuito madrileño, pero esa es también una baza que pueden explotar. Frente al candidato centralista de Ayuso, Landáburu y López son dos figuras que representan al PP más allá de la villa y la corte madrileñas. Y hay que tener en cuenta, con todo, que podría haber un cuarto en discordia; otro nombre que ha sonado en las últimas horas, pero que fuentes oficiales del PP descartan que vaya a concurrir al proceso de elección. Se trata de Miguel Ángel Sastre Uyà, diputado del partido en el Congreso. El diario Demócrata ha publicado que existe una especie de "operación" para colocarlo al frente de las juventudes del partido, pero fuentes populares lo niegan en conversación con Público. Por el momento, por lo tanto, se mantiene la incógnita.A la espera de alguna sorpresa más, las cartas están sobre la mesa. Más allá de la lucha por el relato, el PP se encuentra en una tesitura decisiva. Vox acapara una parte mayor del voto joven en el espectro derecho del tablero que los populares. Por eso, una buena elección el 11 de julio puede equilibrar las cosas e inaugurar un nuevo —y más optimista— escenario para Feijóo. En política, el verano nunca es para descansar.