Fue una jugada mundialista, reconocen en el ámbito de las telecomunicaciones y en la arena política. En el momento del declive de la histórica pantalla argentina número 1 del deporte, que se había quedado sin las transmisiones de la Selección de Lionel Messi, ni los fines de semana del ascenso local, el Grupo Clarín cedió el control total de la señal TyC Sports al Grupo Werthein (GW) —que pagó USD 25 millones—, y a cambio se aseguró de que Telecom metiera por la ventana en la grilla de Flow al torneo mundial de fútbol que se realizará en conjunto entre Canadá, México y Estados Unidos en apenas 16 días.
Se trata de uno de los negocios más resonantes en lo que va de este año, luego de un movido 2026 que dejó compraventas de alto impacto en el mundo de las TIC, como Telefé, de parte del empresario Gustavo Scaglione de Televisión Litoral, en sociedad con Daniel Vila y José Luis Manzano; la compra de Telefónica a manos de Telecom, objetada por el Gobierno de Javier Milei; y la cesión del 50% al Grupo Alpha Media del paquete accionario que la Editorial PERFIL tenía en Bravo TV, entre otras. Y como sucede en cada movimiento, los hilos de la política también jugaron detrás del negocio del canal de deportes número 1 del país, que incluyó a la familia Werthein y al grupo de medios de comunicación más poderoso en Argentina.











