Para averiguar si de verdad son una alternativa frente a un modelo convencional, comparo la ghd unplugged con la ghd gold y analizo sus diferencias en un uso real
Si como la mía, tu maleta siempre termina llena de porsiacasos, esta cuestión es para ti: planchas de pelo de viaje, ¿gasto innecesario o superhallazgo? Para responder a esta pregunta tengo que remontarme a mi último viaje. Destino: Viena. Solo iba a estar tres días en la ciudad y al poco de empezar a preparar mi equipaje ya me había quedado sin espacio (un drama). Así que, tras varios intentos fallidos de que todo cupiera a la fuerza, llegó el momento de tomar una decisión y descartar alguno de mis tan preciados artículos. Pero, ¿cuál? ¿Cuál sería el nominado para abandonar la maleta? “Ya está”, pensé. “La plancha de pelo, pa´ fuera”. Al fin y al cabo no la iba a echar de menos, o eso creía yo.
Me había lavado el pelo antes de salir y, siendo sincera, esperaba que me aguantase medianamente limpio y moldeado todo el viaje. Sin embargo, muchas cosas pueden pasar en poco tiempo; más cuando estás fuera de casa. Y un poco de lluvia o una mala postura al dormir son suficientes para jorobarte el peinado y toda tu logística de lavados de pelo.










