Las indagaciones municipales quedan en suspenso tras la presentación de una querella, sin admitir a trámite aún, contra el segundo teniente de alcalde por parte de dos funcionarios

El Ayuntamiento de Alcalá de Henares activó la semana pasada sus protocolos contra el acoso laboral y el acoso sexual, iniciando una investigación interna tras recibir sendas denuncias contra Víctor Acosta, el portavoz de Vox y segundo teniente de alcalde en este municipio de más de 200.000 habitantes cogobernado por el PP y la extrema derecha. Así lo confirman en el Consistorio, donde también aclaran que las indagaciones municipales han quedado en suspenso tras judicializarse el caso a través de una querella interpuesta por dos funcionarios y motivada por la presunta comisión de los delitos de acoso sexual, acoso laboral, amenazas y descubrimiento y revelación de secretos. Vox defiende la presunción de inocencia de su representante, y explicita que la querella aún no ha sido admitida a trámite, como confirman dos fuentes conocedoras del caso. La oposición de izquierdas, por su parte, pide que se asuman responsabilidades políticas.

“Acosta ha puesto la lupa en la ciudad deportiva municipal”, explica una fuente que conoce las entrañas de la política municipal y tiene peso específico en la dirección nacional de su partido. “En ese contexto, tuvo roces con los dos funcionarios, que llevan décadas en el Ayuntamiento, y han trabajado con alcaldes del PP y del PSOE. En plan: ‘Estáis vendidos, habéis trabajado con el PSOE. Estáis ahí desde hace tiempo, y estáis todos protegiéndoos”, sigue. “Ellos denunciaron lo que ocurría internamente, pensando que la alcaldesa (Judith Piquet, del PP) les iba a defender, que iba a meter en vereda a Acosta”, añade. “Pero no ha sido así. Y están en shock”.