El Ejército de Guatemala reforzó este martes su presencia en la frontera con Honduras luego de que la víspera fuera repelida una incursión de hombres armados procedentes del vecino país, que dejó un campesino muerto y una docena de viviendas destruidas, en un hecho que se ha vinculado a grupos del narcotráfico.

El suceso se registró en el caserío San José Las Lágrimas, un área rural del municipio de Esquipulas del departamento de Chiquimula, situado a unos 175 kilómetros al este de Ciudad de Guatemala.

“Nos dijeron que saliéramos los vecinos, que ya no nos querían ver más aquí porque querían posicionarse. Tuvimos que salir porque no había para dónde más, solo estaba yo con mis seis hijas, y cuando pasamos frente a la iglesia íbamos solo llorando porque vimos patente la cara de la muerte“, contó a EFE una de las afectadas en el caserío, Juaquina García.

Esta mujer relató que su vivienda quedó totalmente destruida por los atacantes, unos hombres no identificados.

La vocera del Ejército, Pamela Figueroa, confirmó desde la línea fronteriza que se han intensificado los patrullajes a pie, en motocicleta y los puestos de control y registro, prestando además asistencia médica primaria a los pobladores que presentaban crisis nerviosas tras el enfrentamiento.