En el aeropuerto internacional Jorge Chávez, un ciudadano peruano que se preparaba para viajar a Italia llamó la atención de los agentes por su conducta durante el desplazamiento en el terminal. La alerta se convirtió en intervención cuando el control con body scan mostró cuerpos extraños en el interior de su organismo: 119 cápsulas de cocaína ocultas en su cuerpo.Desde ese momento, el caso se manejó como un procedimiento de alto riesgo: el detenido fue trasladado bajo custodia al hospital Daniel Alcides Carrión, en el Callao, y quedó internado. Recién después de tres días, el cuerpo expulsó lo que la Policía ya sospechaba que estaba allí: cápsulas con droga ingeridas para sortear controles.PUBLICIDADEl jefe de la División Portuaria Antidrogas, el coronel PNP Marco Percy Godenzi, explicó a TV Perú que el pasajero “venía siendo perfilado” por el “comportamiento inusual” que mostró en el nuevo aeropuerto. La intervención, sostuvo, abrió una pesquisa para identificar a los contactos detrás del traslado y la ruta que pretendía sacar cocaína del país.Imágenes de vigilancia capturan a un 'burrier' siendo intervenido en el aeropuerto Jorge Chávez y las 119 cápsulas de cocaína extraídas de su cuerpo en un hospital. (Composición: Infobae Perú)Godenzi relató que, tras el perfilamiento, el pasajero fue sometido al instrumento tecnológico denominado body scan. “Se pudo determinar y observar que presentaba objetos extraños en el interior de su organismo”, afirmó. Por esa razón, añadió, el intervenido fue conducido con su equipaje a oficinas para entrevistarlo y precisar qué llevaba en el cuerpo.PUBLICIDADConfirmada la sospecha de ingesta, la prioridad pasó a ser médica. “Una vez que se pudo conocer que había ingerido cápsulas, fue trasladado al hospital Daniel Alcides Carrión del Callao”, indicó Godenzi. Allí permaneció internado hasta evacuar el cargamento.El resultado del procedimiento fue concreto: 119 cápsulas. La Policía informó que eran cilíndricas y estaban forradas con cinta negra. En la prueba preliminar, un efectivo mostró el reactivo de campo y señaló que la sustancia, de apariencia blanquecina y pulverulenta, produjo una coloración “azul turquesa”, presuntamente positiva para alcaloide de cocaína.El aeropuerto internacional Jorge Chávez, principal terminal aéreo del país, sumó un nuevo servicio para asistir a pasajeros que enfrentan imprevistos antes de sus vuelos. Foto: AndinaLa ruta, según lo difundido en TV Perú, incluía un tramo inicial hacia Brasil y un destino final en Italia. En ese esquema, la Policía colocó el foco en el uso de conexiones internacionales como parte de una logística más amplia.PUBLICIDAD“Muy probablemente sí se trate de una organización criminal dedicada al tráfico ilícito de drogas”, sostuvo Godenzi. En su explicación, vinculó el destino inicial con la forma en que estas redes operan: “Tenemos en cuenta el destino inicial, que es São Paulo, que es en Brasil, que es utilizado como un puente hacia los principales destinos en los continentes europeos, asiáticos y africanos, y en este caso el destino final era la ciudad de Milán, en Italia”.La investigación también dimensionó el valor del envío. Godenzi precisó que las cápsulas, sometidas a análisis preliminar, registraron un peso de 1 kilo 155 gramos de alcaloide de cocaína y que en el mercado europeo el precio “oscila entre los 40 y 45 mil dólares”. Luego, al referirse al costo en destino, remarcó que el kilo podía llegar a 45 mil dólares.PUBLICIDADDetrás del decomiso, la Policía subrayó un dato que marcó el ritmo del caso desde el inicio: el riesgo para la vida del detenido. La ingesta, explicaron, no es solo una técnica para transportar droga; también implica la posibilidad de una emergencia inmediata.La intervención se produce en un contexto de mayor cooperación internacional para combatir el tráfico ilícito en aeropuertos. Gob“Es peligrosa para la salud de quien ingiere estas cápsulas, pues al poder perforarse el revestimiento de alguna de ellas, si no tiene una atención inmediata, puede perder la vida”, advirtió Godenzi. En ese punto, el procedimiento en el Jorge Chávez no se limitó a frenar la salida de un cargamento: también buscó evitar una complicación médica potencialmente fatal.PUBLICIDADEl ciudadano intervenido quedó bajo investigación mientras la Policía rastrea llamadas, contactos y posibles coordinaciones previas al viaje. La hipótesis de trabajo apunta a establecer si actuó como “correo humano” y quiénes habrían organizado el traslado.La Policía señaló que la modalidad no es excepcional, aunque no se reporta como cotidiana. Consultado sobre la frecuencia, Godenzi respondió: “En lo que va del presente año es el segundo caso”, en referencia a detecciones de este tipo en el aeropuerto.Al cierre, el coronel dirigió una recomendación directa a quienes pudieran ser captados por estas redes. “Que valoren su vida, que busquen otras alternativas para poder agenciarse de dinero si es que tienen alguna urgencia económica”, dijo, y añadió que incluso frente a necesidades de tratamiento o problemas económicos, aceptar este tipo de encargos expone a consecuencias graves.PUBLICIDAD