En la última década, Chile se ha convertido en uno de los principales destinos migratorios de América Latina. Según cifras del Servicio Nacional de Migraciones, actualmente más de 1,9 millones de personas migrantes residen en el país, equivalentes a cerca del 10% de la población. Sin embargo, aunque su presencia ha transformado el mercado laboral, los barrios y los servicios públicos, persisten brechas relevantes en ámbitos clave para la integración, como el acceso al sistema financiero formal. Abrir una cuenta bancaria, acceder a un crédito, entender cómo funcionan los medios de pago o prevenir fraudes financieros siguen siendo desafíos cotidianos para miles de personas extranjeras que llegan al país. El 90,5% de los migrantes en Chile ha enfrentado barreras para acceder a productos financieros, de acuerdo con un estudio del Centro Nacional de Estudios Migratorios UTalca y el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR). Por otra parte, según cifras del Instituto Nacional de Estadísticas, la tasa de ocupación informal en la población extranjera residente en Chile se situó en 30,2% para el trimestre móvil de 2026. Esta cifra representa un incremento interanual de 3,4 puntos porcentuales y se divide en 30,8% para las mujeres y 29,7% para los hombres. En ese contexto, la Asociación de Bancos (ABIF) y el Servicio Jesuita a Migrantes (SJM) sellaron un inédito acuerdo que busca promover la inclusión financiera de personas migrantes regulares en Chile a través de capacitación, formación y generación de evidencia aplicada. El programa contempla talleres prácticos sobre acceso a derechos, uso responsable de productos financieros, prevención de fraudes y comprensión del sistema bancario chileno. Además, incluirá un plan de educación financiera desarrollado junto a la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile, tomando como base el programa “Mi Barrio Financiero”, impulsado por la banca. Migración e inclusión financiera: el desafío pendiente para integrarse plenamente en Chile Otro de los focos será el desarrollo de un estudio cuantitativo inédito sobre bancarización migrante en Chile, con el objetivo de identificar barreras de acceso, patrones de uso y estrategias financieras utilizadas por personas extranjeras residentes en el país. “La inclusión financiera es un motor de integración, desarrollo y cohesión social. Facilitar el acceso de las personas migrantes al sistema financiero formal no solo permite mejorar su calidad de vida y aumentar su seguridad económica, sino que también fortalece el desarrollo del país en su conjunto”, señaló el presidente de la ABIF, José Manuel Mena. Desde el Servicio Jesuita a Migrantes destacan que muchas veces el principal obstáculo no es solo acceder a productos financieros, sino comprender el funcionamiento institucional y cultural del país para desenvolverse con autonomía y seguridad. La iniciativa considera trabajo territorial en espacios comunitarios, municipios y establecimientos educacionales con alta presencia migrante. En ese escenario, tanto el servicio como la banca coinciden en que ampliar la inclusión financiera y fortalecer la educación económica de distintos grupos sociales aparece como una de las herramientas relevantes para profundizar el acceso al sistema formal y fortalecer la integración social y productiva del país.
Migración e inclusión financiera: el desafío pendiente para integrarse plenamente en Chile - La Tercera
En un contexto en que 9 de cada 10 migrantes tiene alguna dificultad para acceder a productos financieros, la banca y el Servicio Jesuita a Migrantes cerraron un inédito acuerdo para extender la educación financiera a este segmento.













