Nicolás Grau ha salido en defensa de la estimación de la deuda pública de Chile para el periodo de 2026 al 2030, realizada durante su gestión como ministro de Hacienda del Gobierno de Gabriel Boric, y que su sucesor en el cargo, Jorge Quiroz, ha ajustado en unos 10.500 millones de dólares más por supuestos “errores” e “inconsistencias” en los cálculos contenidos en el Informe de Finanzas Públicas (IFP) del cuarto trimestre de 2025, elaborado por la Dirección de Presupuestos (Dipres). “La proyección es consistente y no tiene errores de cálculos”, escribió el exministro en su cuenta de X. Esta es la primera vez que Grau entra en la arena política después de haber concluido su gestión en la Administración de Boric, el 11 de marzo. Lo ha hecho luego de sentirse aludido por las acusaciones de Quiroz, uno de los más poderosos ministros del presidente conservador José Antonio Kast, que este lunes ha ofrecido una rueda de prensa para presentar a grandes rasgos el informe de finanzas públicas correspondiente al primer trimestre de 2026 que muestra ajustes en las proyecciones de indicadores macroeconómicos y fiscales hechas por en la edición anterior del análisis, a fines de 2025. La crítica de Hacienda ha sido feroz hacia su antecesor, al punto de anunciar una investigación interna.Quiroz se centró en las supuestas incongruencias en las estimaciones de la deuda pública y del déficit efectivo acumulado a 2030 en Chile, lo que indican fuentes del Gobierno anterior a EL PAÍS estaría fundamentado en un cálculo sobre la base de una “regla de tres” que no estaría contemplando algunos indicadores clave para un resultado más exhaustivo. Según Hacienda liderada por Quiroz, la Dipres no pudo encontrar en una auditoría reciente los factores que explicaran la brecha de más de 10.500 millones de dólares entre lo proyectado para la deuda pública en los próximos cuatro años por el Gobierno de Boric y el de Kast. Quiroz planteó que, al comparar el actual informe de finanzas públicas con la edición anterior, se observaba un aumento de los déficits proyectados para 2026-2030 por el orden de 13 billones de pesos chilenos (14,4 mil millones de dólares), lo que no se reflejaría en la deuda pública estimada para ese periodo y que solo subiría en 3 billones de pesos (US$ 3,3 mil millones) y por lo que quedarían por fuera 9 billones de pesos (más de 10.500 millones de dólares). Alertó que, de este modo, la deuda superaría el umbral considerado como prudente, el del 45% del PIB, hacia 2028. La autoridad también destacó que, en medio de estos ajustes, el déficit fiscal para este año subió de 1,9% del PIB al 2,4%, atribuido mayormente a una sobreestimación de los ingresos esperados por la ley de cumplimiento tributario. Por las diferencias en las estimaciones se ha abierto una investigación interna y de carácter administrativo para determinar cómo se dio este cálculo y “quién fue el responsable” y si hubo “un error o hay otro tipo de elementos”, afirmó Quiroz. Sin embargo, la bancada del Partido Naciona Libertario, liderado por el ultraderechista Johannes Kaiser que admira al presidente argentino Javier Milei, ha anunciado una acusación constitucional en contra de Kast y el diputado Benjamín Moreno, jefe de los Republicanos, una formación fundada por Kast, confirmó su disposición a sumarse a la presentación de esta acción. Grau ha explicado su metodología y por qué no coinciden las cifras previstas entre ambos gobiernos: “¿Por qué si el déficit efectivo proyectado acumulado al 2030 aumentó en 13 billones, la deuda al 2030 sube en un monto menor? Repuesta: la deuda en pesos/PIB depende del déficit efectivo, pero también del tipo de cambio, de la inflación, del PIB nominal y de movimientos bajo la línea. Entonces, su argumento asume implícitamente que entre ambos informes solo cambió la proyección del déficit de cada año, pero entre otras cosas también se apreció el peso (eso baja el valor de la deuda llevada a pesos) y subió la proyección del PIB nominal”.El exfuncionario afirmó que todo esto está “transparentemente expresado en nuestro cuarto IFP”, donde se “muestra cómo cada componente aporta a la variación de la deuda acumulada para cada año”, entre el tercero y el cuarto informe de las cuentas públicas del Ejecutivo. “Las proyecciones de deuda se basan, obviamente, en supuestos. Estamos hablando de proyecciones macroeconómicas a cuatro años. Y podemos tener distintas visiones sobre los supuestos, pero esas diferencias no son errores”, acotó. Y deslizó que el informe elaborado en el Gobierno de Kast “no dice nada del impacto de la megarreforma en la deuda”, que se alista para ser discutida en el Senado y cuyo proyecto de ley tendría un costo fiscal alto debido a que propone bajar los impuestos corporativos del 27 al 23%, un crédito al empleo y otras medidas que pudieran afectar los ingresos del Estado a mediano plazo y solo tendrían una compensación en un crecimiento económico estimado a partir de 2035. Grau, además, se pregunta: “¿Es razonable reducir impuestos a grandes empresas a costa de bajar presupuesto de los hospitales (como está actualmente ocurriendo)?”. El exministro fue respaldado por su antecesor en Hacienda y expresidente del Banco Central de Chile, Mario Marcel, que este martes, en conversación con Bío Bío, destacó que el “supuesto error” mencionado por Quiroz en la estimación de la deuda a 2030, y no a la situación actual fiscal actual, “se refiere al cambio en las proyecciones entre los informes de finanzas públicas del tercero y el cuarto trimestre de 2025, lo que ocurrió cuando yo no era ministro”. De acuerdo con altas fuentes de la Administración de Boric, lo proyectado en el informe de finanzas públicas del cuarto trimestre de 2025, el que se hizo con Grau a cargo de Hacienda, tendría cifras parecidas a las del Fondo Monetario Internacional (FMI) en su informe que trabajaron en Santiago de Chile pero que todavía no se publica. La suposición que impera es que las acusaciones desde el Gobierno de Kast han sido lanzadas para desviar la atención de que su primer IFP, el de enero a marzo de 2026, que se alejaría de las promesas del presidente republicano en materia fiscal. Y, además, tampoco incorporaría el impacto de la ley miscelánea de Reconstrucción Nacional que Kast quiere aprobar en el Congreso ni su prometida reducción del gasto fiscal. El economista Pablo García, exvicepresidente del Banco Central de Chile, dijo que no había error en los cálculos del Gobierno de Boric. “Hay que ser precisos respecto a qué es lo que es un error, qué es lo que es una proyección […] Son supuestos respecto a la proyección de aquí a cuatro años más, así que yo lo encuentro bastante inmaterial y secundario. Ya no se trata de echarle la culpa al Gobierno anterior”, señaló a Radio 13C. Esta no es la primera vez que el Gobierno de Kast acusa a su predecesor de dejar a Chile en una situación de estrechez fiscal y cuestiona las cifras aportadas por su predecesor, Boric. Una de las mayores confrontaciones políticas de la campaña presidencial de 2025 se produjo por las cuentas públicas, donde el republicano prometió que haría un recorte de 6.000 millones de dólares en 18 meses para equilibrar la situación fiscal.
Nicolás Grau responde a Quiroz por denuncia de “inconsistencias” en la proyección de la deuda pública a 2030: “No tiene errores de cálculos”
El exministro de Hacienda cuestiona que el último Informe de Finanzas Públicas, elaborado por la Administración de Kast, no diga “nada del impacto de la megarreforma”. Desde la Administración de Boric apuntan a que las críticas son elementos distractores










