Podemos ha pedido este martes al Papa “una actuación clara” del Vaticano respecto al Patronato de Protección a la Mujer, organismo franquista que internó a mujeres tachadas de inmorales por el régimen, y a los casos de bebés robados durante la dictadura. En una carta dirigida al pontífice León XIV, firmada por la secretaria general y diputada de Podemos, Ione Belarra, y la eurodiputada Irene Montero, el partido ha reclamado la apertura “inmediata y completa” de todos los archivos eclesiásticos relacionados con el patronato y con “todas las maternidades y centros vinculados a posibles casos de bebés robados y desaparición forzada de menores”. Belarra ha anunciado el contacto con el pontífice en una rueda de prensa en el Congreso, en la que ha descrito el Patronato como “una de las instituciones más violentas del franquismo” y ha afirmado que a través de ella se “torturó y maltrató a miles de mujeres”. En la carta, a la que ha tenido acceso EL PAÍS, el partido pide que la documentación quede “a disposición de las víctimas y de las asociaciones para que se pueda conocer la verdad”. “Hay miles de personas que han crecido en este país toda su vida sin conocer su verdadera identidad”, ha zanjado.En el escrito, las firmantes señalan que la Iglesia “no puede seguir apelando al perdón mientras mantenga oculta información fundamental para conocer la verdad”. “Abrir los archivos no debería entenderse como un gesto de confrontación con el pasado, sino como un acto de ética, de justicia y de compromiso con la dignidad de las víctimas y con la garantía de no repetición”, han escrito.Belarra y Montero apuntan que durante la dictadura franquista, “más de 40.000 niñas y jóvenes” fueron encerradas en los centros del Patronato de Protección a la Mujer, donde sufrieron violencia física y psicológica, explotación laboral y separación forzada de sus hijos e hijas. “Al mismo tiempo, en hospitales y centros religiosos se desarrolló una práctica sistemática de robo de bebés”, argumentan.El texto cita algunas investigaciones que aseguran que hasta el año 1954 “más de 30.000 niños y niñas fueron retirados a las mujeres antifranquistas en las cárceles y tutelados por el Estado franquista”. Además, la misiva denuncia que, a partir de ese año, “los bebés siguieron desapareciendo” en centros hospitalarios ”hasta bien entrada la democracia”.A dos semanas de la visita del PapaEl envío de la misiva de Podemos se produce a tan solo dos semanas de la llegada del Papa a España. La visita ha despertado cierta expectación por su clave política, ya que el pontífice visitará el Congreso para dar un discurso. El Parlamento al que se dirigirá León XIV está profundamente dividido y crispado, especialmente en varios temas relevantes: la invasión de Gaza por Israel y la regularización de inmigrantes. El discurso de la Iglesia española (y el del Papa) en estas dos cuestiones es próximo al de los partidos de izquierda como Podemos. Tanto es así, que uno de los objetivos de la visita es impulsar la acogida de los inmigrantes, de hecho, una de las paradas será las Islas Canarias donde el pontífice mantendrá encuentros con personas vulnerables y afectados por la tragedia de los cayucos. Partidos de ultraderecha como Vox han arremetido contra los obispos por apoyar tanto la regularización como la acogida, acusan de “hacer negocio” con ello.Otro de los caballos de batalla es el acuerdo de desacralización del Valle de los Caídos y la exhumación de Franco, que otros grupos ultracatólicos como Falange y HazteOír ven como una “traición” de los obispos españoles. Los prelados no se han escondido y ha replicado que seguirá hablando de ello, incluso algunos se refirieron al líder del partido ultra, Santiago Abascal, como “xenófobo”. Uno de los interrogantes es si Vox, por esta guerra de reproches, se ausentará del discurso del Papa. También está en el aire si otros partidos de izquierdas autoproclamados laicistas recibirán al pontífice. Entre otros temas que afectan a la Iglesia española está el de los abusos a menores y los ocurridos en el Patronato de la mujer o el tema de los niños robados. No hay ningún encuentro oficial de León XIV con afectados de estos colectivos, aunque la Iglesia no descarta que se celebren en privado.