No hacer falta haber visto Rashomon para saber que un solo hecho puede tener múltiples interpretaciones: a veces solo hace falta ver a Russell Crowe lidiando con un grupo de fans en París para hacerse una idea de lo elástica que es la verdad, sobre todo si la prensa amarilla anda de por medio.Después de que la web de cotilleos TMZ publicara en sus redes un vídeo del encuentro (o encontronazo), el propio Crowe (vía Variety) respondió tildando de "clickbait" al enfoque del medio. Cuál de los dos lleva la razón queda al gusto de cada cual, pero está claro que la anécdota fue mucho menos violenta de lo que se dio a entender. "Si alguien se porta como un gilipollas, me largo""Si necesitabas un recordatorio de que los fans no siempre son la prioridad número 1, mira a Russell Crowe", anunciaba TMZ, añadiendo que el australiano "no estaba para tonterías" en su encuentro con un grupo de personas que le esperaba a la puerta de su hotel esgrimiendo posters de Gladiator. "Esto es clickbait", respondía el propio Crowe. "Todo el mundo se fue con un autógrafo y un selfie, dejamos libre el paso para los huéspedes del hotel y llegué a tiempo al aeropuerto. Una sola persona y sin guardaespaldas. ¿Cuál es vuestro problema?". Ahora bien, ¿qué se ve realmente en el clip? Pues a un Crowe que, con las gafas de sol puestas, deja claras sus condiciones desde el minuto uno. "Quedaos donde estáis, no me toquéis los cojones y yo iré pasando", advertía. "Dejad espacio para pasar, y a la primera que alguien se porte como un gilipollas, me largo". Si nos fiamos de su versión (y, hasta ahora, no hay testimonios que la contradigan), la cosa salió bien. De hecho, si hay algo que llama la atención en el clip es la seriedad legionaria con la que firma los autógrafos de rigor. Así pues, el vídeo y la publicación del mismo plantean otra pregunta: ¿quién tiene autoridad para decirle a un actor en qué términos dirigirse a su público?
Russell Crowe responde con dureza a las acusaciones de mal comportamiento con sus fans firmando autógrafos: "Es clickbait"
Durante un viaje a París, el actor de 'Gladiator' se encaró con un grupo de buscadores de autógrafos.










