Las autoridades de Laos, en coordinación con un equipo de rescate tailandés, trabajan sin descanso en una carrera contrarreloj para rescatar a siete personas que permanecen atrapadas en una cueva inundada de Long Chaeng, en el centro del país del sudeste asiático.El lugar se encuentra en una zona remota del distrito de Longcheng, en la provincia de Xaisomboun, a unos 120 kilómetros al norte de la capital, Vientián. Es el sexto día de las labores de rescate y las familias de las víctimas conservan las esperanzas. Los siete laosianos desaparecidos son originarios de la provincia de Xaysomboun y habían entrado a la cueva el 20 de mayo en busca de yacimientos de oro, una actividad frecuente en esta región del país. Los siete laosianos desaparecidos buscaban oro en la cuevaLos testimonios locales indican que las víctimas habían ingresado en búsqueda de oro. Aunque Laos no es conocido como un gran productor de oro, su industria minera es considerable si se tiene en cuenta la economía en desarrollo del país. El sector minero se impulsa por la inversión extranjera directa, en gran medida por parte de los países vecinos, Tailandia y China. El cobre es una exportación importante, y la extracción de elementos de tierras raras, necesarios para la mayoría de las tecnologías modernas, se volvió más común en Laos recientemente. Se cree que los siete laosianos fueron sorprendidos por las fuertes lluvias que azotaron la zona, una cavidad se inundó y varios deslizamientos de tierra bloquearon la entrada. Los equipos de espeleobuceo exploran una cornisa elevada dentro de la cueva, donde persiste un flujo constante de aire y creen que allí podrían encontrarse las personas atrapadas.Los rescatistas avanzan poco a poco por estrechos pasadizos inundados, cubiertos de lodo, para intentar llegar hasta el grupo, cuyo estado de salud sigue siendo desconocido.Otro equipo trabaja con bombeo continuo para drenar la mayor cantidad de agua posible de la cueva, aunque el nivel sigue subiendo y les impide avanzar.Las dificultades de acceso y las malas condiciones meteorológicas ralentizan las operaciones día tras día. En total son 26 rescatistas que arriesgan sus vidas al ingresar a los pasadizos de las cuevas inundadas. Las autoridades de Laos desplegaron ambulancias, vehículos de emergencia, equipos médicos y personal sanitario en la zona para garantizar atención inmediata una vez que las víctimas sean localizadas y rescatadas. En una agotadora y desesperante incertidumbre, las familias siguen esperando información oficial del Gobierno, que por el momento no emitió ningún comunicado oficial sobre el estado de las personas atrapadas.El Ministerio de Relaciones Exteriores de Laos dijo el martes que no tiene información oficial para compartir con los medios. La nación del sudeste asiático es un Estado comunista de partido único sin oposición organizada y el gobierno mantiene un estricto control sobre la información.Los desafíos de la cueva inundada en Laos donde quedaron atrapadosLos rescatistas tailandeses compartieron videos en las redes sociales, que muestran que para llegar a la entrada de la cueva se requiere una empinada caminata a pie de 4 kilómetros. La entrada es inclinada y rocosa en pleno terreno de montaña, y apenas lo suficientemente ancha como para que una persona pueda trepar. Una vez en el interior, los rescatistas deben atravesar pasadizos embarrados, tramos inundados y túneles estrechos que los obligan a avanzar arrastrándose. En las labores participan dos buzos tailandeses que formaron parte del milagroso rescate que salvó a los 13 integrantes del equipo juvenil de fútbol "Jabalíes Salvajes" -12 niños y su entrenador de fútbol quedaron atrapados durante dos semanas- en la cueva de Tham Luang en 2018, una misión de rescate que atrajo la atención internacional. La organización laosiana Rescue Volunteer for People, que trabaja estrechamente con las autoridades locales, publicó en su página de Facebook el plan de operaciones del martes, que incluye explorar chimeneas de ventilación por encima de la cueva con la esperanza de identificar posibles puntos de acceso y localizar a las personas atrapadas.También llegaron al lugar rescatistas tailandeses durante el fin de semana para ayudar en la operación. Los buzos lograron avanzar unos 100 metros dentro de la cueva y creen que los buscadores de oro podrían estar atrapados unos 30 metros más allá del punto más lejano al que actualmente se puede acceder. Un gran riesgo para la salud para las personas atrapadas en una cueva son las condiciones de frío, que pueden llevar rápidamente a la hipotermia.El cuerpo humano puede resistir semanas sin comida, pero el agua limpia es necesaria para prevenir la deshidratación. Además, la disminución de los niveles de oxígeno provoca síntomas similares al mal de altura y, a largo plazo, puede dañar los pulmones y otros órganos, mientras que la acumulación de dióxido de carbono causa agotamiento y eventual pérdida del conocimiento. La oscuridad constante altera la percepción del tiempo y los ritmos circadianos del cuerpo. También provoca una sensibilidad extrema cuando los ojos tienen que volver a adaptarse a la luz. Con información de las agencias EFE y AP.