Jordi Wild se ha situado como uno de los protagonistas del pasado fin de semana con la celebración del Dogfight Wild Tournament 4: Tokyo Blood. El evento, que trasladó su sede de Badalona a la capital y tuvo que emitirse en YouTube en falso directo por su patrocinio con casas de apuestas, volvió a verse salpicado por la polémica en redes.Y es que, además de que en las gradas del Palacio Vistalegre de Madrid volviesen a repetirse los cánticos contra Pedro Sánchez —a los que se sumaron esta vez mensajes dirigidos a otras figuras como el expresidente Zapatero—, el youtuber catalán ha generado reacciones divididas por su decisión de acudir a su esperada cita de lucha libre en un jet privado. A través de su canal 'El rincón de Giorgio', Jordi quiso documentar su lujoso trayecto desde Barcelona hasta Madrid, como parte de un peculiar experimento para comprobar de primera mano si viajar en jet privado realmente merece la pena. Una experiencia que, según él mismo confesó, a priori no tiene previsto volver a repetir "jamás".
Antes de su llegada a la pista, perteneciente a una "terminal corporativa" y de acceso exclusivo del aeropuerto de Barcelona, el creador de contenido recalcó a su audiencia que este experimento no formaría parte de ninguna colaboración pagada y que habría desembolsado una "desorbitada" cifra de su propio bolsillo para disfrutar de las comodidades que ofrece volar en un jet privado. En su vídeo, que no ha tardado en viralizarse, el influencer de 41 años, que viajó con varios acompañantes de su equipo, mostró en un tono desenfadado tanto el exterior como el interior del avión, así como el catering que les ofrecieron a la espera de ultimar los preparativos para el despegue. "¿Se puede ir con la ventana abierta? ¿Se puede fumar?", bromeaba Jordi. Durante el vuelo, también se detuvo a interactuar con el piloto y a disfrutar de las espectaculares vistas desde las alturas. Tras aterrizar en Madrid, no obstante, el youtuber adoptó un tono más serio para compartir su veredicto desde su habitación de hotel.Y es que, si bien disfrutó mucho de la experiencia, tampoco quiso pasar por alto el dineral que conllevó. "¿Cuánto me ha costado la experiencia? Unos 20.000 euros aproximadamente", reveló, en referencia únicamente a su trayecto de ida. "Sí, es muy caro. Es mucha pasta. Lo recomendaría solo en el caso excepcional en el que tengas mucho dinero", agregó. Aunque aclaró que existen otros jets privados más asequibles, que oscilan entre los 5.000 y 8.000 euros ida y vuelta, el youtuber defendió las ventajas que ofrecen otras alternativas de vuelo más baratas. "Viajar en turista o en business no es una experiencia tan mala, así que realmente no creo que valga la pena", sentenció.Entre los usuarios que debatieron entre sí viajar en jet privado supone "tirar el dinero" o no, otros señalaron al creador de contenido por omitir el supuesto impacto medioambiental de su cuantioso experimento, una actitud que algunos calificaron de "irresponsable". "No pasa nada, si voy andando al trabajo a 36 grados podré compensar su huella de carbono", ironizó una usuaria. "Menos mal que mi diésel de 10 años no puede entrar en núcleos urbanos. Así los 'millonetis' pueden seguir su rutina", bromeó otro.








