Cruzar el espejo para abrazar a Yuli cuando se mareó le costó caro a Lucas. En la hoguera de La isla de las tentaciones, Sandra Barneda le comunicó las consecuencias de haberse saltado las normas del reencuentro: esa noche no habría imágenes de su novia para él. "Habrá consecuencias", le había advertido la presentadora justo después del incidente.Lucas pidió perdón sin excusas. "Pido perdón de nuevo, no sé qué me pasó", reconoció ante Barneda. La presentadora no le regañó, pero sí fue directa: "Yo os entiendo, de verdad, pero no puedo permitir estos comportamientos aquí". El castigo era firme –no vería imágenes de su novia– y él lo aceptó: "Lo acepto de verdad, lo acepto, y otra vez un millón de disculpas".Barneda aprovechó para ir más allá del castigo. Le recordó que precisamente su impulsividad era la razón por la que necesitaba aguantar hasta el final. "Es importante que le demuestres a Yuli que eres capaz de hacerlo, de confiar en ella, de confiar en vuestro amor. Y si no, será para bien", le dijo.Lo que más le corroía a Lucas no era quedarse sin imágenes. "Me mata el no saber cómo puede estar ella. Quería ver que estuviera bien, era lo único que me importaba", admitió. Barneda intentó que se centrara en sí mismo, pero él no cambió de argumento."Te juro que lo que me pasa a mí me da igual. Yo soy fuerte, Sandra. Pero mi prioridad siempre va a ser el bienestar de Yuli", aseguró. "Nadie es tan fuerte", le respondió ella sin rodeos. A pesar de que Lucas se quedó sin imágenes, no intentó huir, al contrario que su compañero David.