Cuesta creer que, a estas alturas y tras años de movilización de buena parte de la sociedad civil - ayer fue el Consell Valencià de Cultura - las Corts Valencianes no hayan sido capaces de designar a los diputados autonómicos encargados de defender en las Cortes Generales la reforma constitucional necesaria para recuperar el Derecho Civil Valenciano. No es que el PSPV —que tragó con el recurso ante el Constitucional impulsado por José Luis Rodríguez Zapatero y que dinamitó parte de la reforma estatutaria de 2006— ni el PP —que con Francisco Camps hizo bandera de la defensa de la legislación valenciana— se hayan movido demasiado en la dirección que exige la Asociación de Juristes Valencians que lidera el incombustible José Ramón Chirivella. Pero, a pocos días de que concluya el plazo dado por la presidenta del Congreso, Francina Armengol, aquí parece que el asunto ha quedado completamente abandonado.La estatua de Jaume I en el jardín de El Parterre de ValènciaTercerosEl partido de Juanfran Pérez Llorca, que tuvo en esta reivindicación una de sus mayores señas de identidad, parece haber cedido a las presiones de Vox que, como ya se sabe, no es muy partidario de que las autonomías recuperen elementos propios de su identidad, ya sea la cultura o las leyes de su código civil, que curiosamente sí mantienen otras autonomías. Pero hay algo aún peor: el PP parece haber entrado en ese escenario que tanto gusta a los partidos cuando no saben cómo justificarse, el de dilatar los procesos. Porque solo así se entiende que se haya reactivado la Comisión Asesora de Derecho Civil Valenciano liderada por la consellera de Justicia, Nuria Martínez. Un foro que ya existió y que ya se pronunció a favor de la vía de la reforma estatutaria en 2017. Los valencianos tenemos una asombrosa facilidad para instalarnos en los “bucles” temporales.Pero tampoco debería sorprendernos demasiado, porque no es caso aislado de lo que hablamos. La Generalitat Valenciana aún no ha puesto fecha para la entrega de los galardones del 9 d’Octubre —que debían reconocer a quienes trabajaron durante la dana— y que fueron aplazados por una alerta naranja. Las Corts, además, por imposición de Vox y bajo la complacencia del PP, decidieron no conmemorar el 25 d’Abril, efeméride que recuerda la derrota de Almansa frente a Felipe V, el mismo monarca que acabó con los Furs valencianos, es decir, con buena parte de la autonomía política de la que gozaban los valencianos, con Derecho Civil propio.Lo curioso es que otras seis autonomías —Aragón, Catalunya, Baleares, Navarra, País Vasco y Galicia— sí tienen código civil propio, recuperado durante la transición; pero nosotros, los valencianos, seguimos sin él. Cuando lo tuvimos, el Constitucional lo tumbó; y ahora, recuperar esa competencia parece importarles muy poco a nuestros parlamentarios. Debería recordarse que un pueblo empieza a perder su autogobierno el día en que sus representantes dejan de considerarlo importante. Y en eso estamos. Licenciado en Ciencias de la Información por la UAB y Doctor en Comunicación por la UV. Delegado en València y redactor jefe de La Vanguardia desde 1991
Valencianos sin Derecho, por Salvador Enguix
Cuesta creer que, a estas alturas y tras años de movilización de buena parte de la sociedad civil - ayer fue el Consell Valencià de Cultura - las Corts Valencianes no hayan sido capaces de designar a los diputados autonómicos encargados de defender en las Cortes Generales la...









