A días de la primera vuelta, los aspirantes buscan visibilidad para el futuro o definen su salida de la contienda

Este lunes, el exalcalde de Santa Marta y candidato presidencial Carlos Caicedo decidió dar un paso al costado. Tras largos meses de campaña, a seis días de las votaciones se retiró para apoyar al senador Iván Cepeda, candidato del continuismo y puntero en todas las encuestas. La decisión, anunciada en una rueda de prensa conjunta, pasa por su virtual inexistencia en las últimas mediciones y por su cercanía ideológica con Cepeda. Y es también una muestra de cómo la mayoría de los 13 candidatos que aparecerán en el tarjetón enfrentan una realidad demoledora, la de no tener opciones de llegar al poder.

El caso probablemente más visible no sea el de Caicedo, sino el de un candidato de centroizquierda. Se trata de Roy Barreras, senador durante 13 años y, durante este cuatrienio, aliado del presidente Gustavo Petro. Si hace seis meses parecía tener un camino a la Presidencia, con su mensaje de encarnar a la vez el continuismo del programa progresista y la capacidad de tender puentes con el establecimiento, esa puerta se cerró. Su muy flojo resultado de la consulta interpartidista en la que compitió en marzo, con tan solo 257.000 votos que casi lo dejan derrotado ante un candidato que se había retirado (Daniel Quintero), lo dejó por fuera de las opciones reales. Obligado legalmente a mantener su candidatura por cuenta de esa misma consulta —si abandona, debe pena de pagar una multa de cifras millonarias—, el veterano político caucano movía sus cartas hasta el último momento.