El oficialismo en México ha pasado al control de daños tras la acusación de Estados Unidos por presuntos nexos con el narco contra una decena de funcionarios, entre los que destaca el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya. El siguiente personaje de mayor alcance político es Enrique Inzunza, senador de la República y exsecretario de Gobierno en la gestión de Rocha. Tras la revelación de la explosiva acusación, hace casi un mes, Inzunza se ha atrincherado en su Estado y ha dejado de asistir para cumplir sus obligaciones de legislador federal, en Ciudad de México. El comienzo este martes del periodo extraordinario de sesiones del Congreso obliga tanto a Morena, el partido en el Gobierno, como al propio Inzunza a tomar una decisión sobre su futuro político.Aparecer o no aparecer en el Senado, esa es la cuestión. Inzunza está protegido por la inmunidad (fuero) de la que gozan todos los legisladores en México, lo que dificulta procesarles de ciertos delitos. En las filas del oficialismo se barajan dos posibilidades para Inzunza, que el fin de semana fue citado por la Fiscalía General de la República (FGR) para dar una declaración respecto de los señalamientos de Washington. Según ha planteado él mismo, se presentará en el Congreso a sesionar como senador este martes, exponiéndose a convertirse en el centro de los debates entre las fracciones parlamentarias. Si no acude, pedirá licencia a su escaño, de acuerdo con fuentes cercanas a Inzunza. La incógnita es si el grupo morenista lo separará definitivamente del cargo, lo que significaría un deslinde contundente de parte del oficialismo. La moneda sigue en el aire. La Fiscalía de Estados Unidos ha acusado a Rocha, Inzunza y otros ocho funcionarios y exfuncionarios de colaborar con el Cartel de Sinaloa, concretamente con la facción de Los Chapitos, herederos directos del fundador de la empresa criminal, Joaquín El Chapo Guzmán. La acusación señala que Inzunza, junto con Rocha, “se ha reunido con los líderes de Los Chapitos y ha acordado planes específicos para que el Gobierno de Sinaloa, bajo el mando de Rocha Moya, apoye y proteja al cartel a cambio de favores por parte del cartel para que, a su vez, los acusados y otros funcionarios corruptos se mantengan en el poder”. El expediente agrega que Inzunza y sus supuestos cómplices colocaron en cargos públicos a personajes encargados de “proteger las operaciones de tráfico de drogas de Los Chapitos”, además de que fungieron como enlaces entre el grupo criminal y el gobernador.El pasado viernes, Inzunza se reunió con su compañero de bancada Javier Corral en Culiacán, capital de Sinaloa. El encuentro, en el restaurante de un club privado, se dio a conocer gracias a una foto que les tomaron a ambos y se filtró a la prensa. Corral, exgobernador de Chihuahua y senador, fue cuestionado duramente en las redes por esa reunión, pero este defendió su camaradería con Inzunza y puso en duda las alegaciones de EE UU. Desde aquel día, Corral anunció que Inzunza tenía toda la intención de presentarse este martes a la sesión de inicio del periodo extraordinario. “A mí no me da la impresión de que se anda escondiendo”, ha dicho este lunes en una entrevista de radio con Aristegui Noticias. “Yo le dije: ‘pues si usted no va, ahí sí creo que tendría que pedir licencia’. Ese fue el comentario, no consejo, que yo le hice”, ha relatado.Inzunza, que es abogado y ha dicho que él mismo se defenderá, lleva varias semanas en el ojo del huracán. El senador se ha alineado a la postura oficialista, marcada por la presidenta, Claudia Sheinbaum, de desacreditar la acusación de EE UU diciendo que no es más que una maniobra política con la que Donald Trump pretende justiciar una incursión en México que violar la soberanía nacional bajo el pretexto de la seguridad y la lucha contra el narco. Inzunza ha prometido que acudirá a la Fiscalía mexicana a declarar, incluso, sin la inmunidad del fuero, aunque, para hacer efectiva esa promesa, tendría que pedir licencia del cargo. El periodo extraordinario del Congreso se ha convocado para votar las iniciativas que ha enviado la presidenta Sheinbaum para reformar la elección judicial y crear filtros que eviten la llegada de candidatos con antecedentes criminales a la boleta.Según Corral, el senador quería presentarse desde antes a las sesiones del Congreso, pero el coordinador de Morena, Ignacio Mier, le pidió no hacerlo. “Él me dijo: ‘Yo estoy pensando en ir, usted sabe que yo quería ir a la Comisión Permanente [que sesiona en periodos de asueto]”, recapitula Corral sobre lo que le dijo Inzunza, quien luego le compartió que la coordinación oficialista prefirió que no apareciera para que no lo agarraran “de piñata” y no acaparara más atención su controvertida presencia que los temas legislativos a tratar. La visita de Corral a Inzunza ocurre en un momento de tensión con la oposición por la presunta injerencia de agentes de la CIA en Chihuahua. Este Estado fronterizo es gobernado por Maru Campos, del opositor PAN y enemiga política de Corral. Los casos de Sinaloa -que afecta al oficialismo-, y el de Chihuahua -que apunta a la oposición- se han vuelto el terreno de la disputa política reciente, en la antesala de las elecciones intermedias de 2027.
La apremiante incógnita de Enrique Inzunza: reaparecer, pedir licencia o que Morena lo separe del cargo
Hay dudas, también dentro del oficialismo, sobre si el legislador acusado por EE UU acudirá al Senado o se apartará del cargo. La respuesta vendrá de lo que suceda en el periodo extraordinario de sesiones del Senado













