Han pasado ya casi 40 días desde que la Secretaría de las Mujeres, la cartera que nació a la par que el primer Gobierno de la primera presidenta mujer en México, se quedó, por primera vez, sin una dirigente oficial. La dependencia que Claudia Sheinbaum anunció que tendría el mismo nivel e importancia que el resto de las secretarías de su Gobierno y que, además, sería emblema de su Administración con el feminismo como bandera, lleva más de un mes sin nombrar al relevo de Citlalli Hernández, una veterana militante morenista llamada a trabajar por su partido de cara a las elecciones de 2027. “Llegó la salida de nuestra compañera Citlalli a una secretaría que tiene rumbo, que tiene programas y en la que estamos trabajando y atendiendo. No voy a decir que no se resiente, pero no hemos parado en ningún sentido en nada”, declara Ingrid Gómez Saracibar, subsecretaria del Derecho a una Vida Libre de Violencias, quien, además, aclara que no hay una encargada del despacho formal actualmente.Gómez Saracibar es la subsecretaria del Derecho a una Vida Libre de Violencias de la Secretaría de las Mujeres desde que esa cartera fue creada en enero de 2025, apenas unos meses después de que Sheinbaum asumiera como la primera mujer presidenta en gobernar al país. Gómez Saracibar ya había acompañado a la mandataria durante su gestión como jefa de Gobierno de la capital, en un periodo en el que dirigió la Secretaría de las Mujeres local, de 2019 a 2024. La subsecretaria es también uno de los perfiles que más han sonado para relevar a Hernández, que dejó la dependencia el 16 de abril para integrarse al trabajo del partido ante los próximos comicios, una tarea para la que el oficialismo le creó el puesto de presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones. Más de un mes después, la cartera emblema de la primera presidenta mujer mexicana carece de una titular y su nombramiento se debate mientras la presidenta asegura que “pronto” se conocerá su decisión.Sheinbaum ha asegurado en varias ocasiones que todavía está revisando los perfiles idóneos para relevar a Hernández; sin embargo, voces de la oposición, de activistas y de organizaciones civiles cuestionan que una dependencia en la que se depositó gran parte de la expectativa del “primer gobierno feminista” lleve tanto tiempo sin un nombre oficial al frente. Una de las voces más críticas ha sido la de Adriana Aguilar Ramírez, la secretaria nacional de Promoción Política de la Mujer del PAN, quien lleva un conteo en redes sociales de los días que la dependencia ha pasado sin titular, y en donde denuncia que “el discurso del gobierno feminista no se sostiene” ante la falta del nombramiento. Para activistas y víctimas de violencia, es de mucho peso que la Secretaría encargada de velar por que se respeten los derechos de las mujeres y que lidera los programas que dan el presupuesto para esta y otras causas permanezca acéfala.En el anuncio de la salida de Hernández, a solo un año de la existencia de la secretaría, la presidenta aseguró que la decisión la tomó por sorpresa, pero en los círculos cercanos a Hernández, su relevo resonaba de meses atrás. En una entrevista a este periódico en febrero pasado, la entonces secretaria respondió a las especulaciones asegurando que dejar la titularidad de Mujeres sería “muy irresponsable” de su parte. “La construcción de la primera Secretaría de las Mujeres ha sido el más grande honor que he tenido de poder servir. Para mí, no hay tarea más importante en este momento que atenderla. Hay ese rumor, soy una militante política; sin embargo, en este momento mi manera de ayudarle a la presidenta, de servir a mi país y el compromiso que siento con echar a andar la secretaría, para mí es inamovible”, dijo.La creación de la Secretaría de las Mujeres como una dependencia con un rango de cartera del Gobierno Federal sustituyó en 2024 al Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres), creado en 2001 durante la presidencia de Vicente Fox (2000-2006). La decisión de Sheinbaum supuso una declaración de intenciones muy importante sobre lo que proyectaba su futura administración, así como las prioridades de su Gobierno.En respuesta, la subsecretaria Gómez Saracibar ha hecho un recuento detallado del trabajo que no ha cesado, pese a la salida de Hernández. Habla de que en 2025 se han realizado unas 600 asambleas con mujeres de todo el país; que hasta ahora se han entregado unas 27 millones de cartillas de derechos de las mujeres; que a su área han llegado directamente unos 4.000 casos sobre violencia desde varios puntos del territorio mexicano; que se ha fortalecido el tema de los cuidados, con la instalación de unos 1.000 Centros de Educación y Cuidado Infantil (CECIs) —espacios gestionados por el Gobierno y del IMSS— y que hay dos grandes programas: uno para prevenir, atender, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres y el de proyectos estratégicos para la igualdad sustantiva. “Son dos herramientas del Estado mexicano, porque no es la Secretaría de las Mujeres nada más; la Secretaría lidera, pero en el tema de combate a la violencia, lo ha dicho la presidenta, no podemos solas, tenemos que ir con todo el Estado”, dice. “Esta es una tarea de infraestructura, de trenes, de salud. Con todos tenemos que hacer este trabajo”.Ante la demora del nombramiento por parte de la presidenta y frente a las críticas que ha levantado, Gómez Saracibr dice: “Me parece que la decisión debe ser tan cuidadosa que la presidenta está sopesando las propuestas. Me parece que también tiene que ver con pensarlo bien. Yo creo que la presidenta tiene un sello en diversas instituciones, pero aquí la presidenta crea esta secretaría, es parte de la propuesta de su gabinete, le da peso a una instancia de mujeres en la mesa donde se toman las decisiones de gobierno de este país, y pesa tanto como la Secretaría de Infraestructura, como la Secretaría de Salud, y no es menor. Más que ser un olvido o un descuido, hay una valoración cuidadosa, y que no tiene que ver más que con el ejercicio de gobierno”.La subsecretaria describe esta etapa de la dependencia como “un segundo aire”. Acepta que son todavía una “secretaría muy joven” y que la infraestructura y los alcances con los que cuentan siguen extendiéndose. “Tenemos que consolidar muchas de las acciones en términos, por ejemplo, de lo que tiene que ver con el fortalecimiento de la infraestructura de atención o de promoción de los derechos, hemos estado creciendo y manteniendo lo que ya se tenía con los centros de justicia y los refugios. Creo que uno de los grandes desafíos tiene que ver con cómo seguimos trabajando y operativizando los mecanismos de alerta. Se ha dicho mucho que los mecanismos de alerta los íbamos a desaparecer; nada más lejano. Reconocemos la importancia que en materia de política pública y de incidencia de la sociedad han tenido estos mecanismos. Creo que hay que fortalecerlos y hay que tener también una mirada crítica para mejorar”. Posible relevoIngrid Gómez Saracibar, psicóloga y administradora pública, ha dedicado toda su vida profesional a los temas de género. Es hija de una maestra normalista que la llevaba a presenciar lecturas en voz alta de los textos que aparecerían en la Revista fem, la primera publicación feminista de la segunda ola de ese movimiento en México y América Latina —fundada en 1976 por Alaíde Foppa y Margarita García Flores—, e hija de un trabajador del servicio público que le daba a leer los periódicos todos los días para que se empapara de la actualidad y ejercitara una visión crítica de su realidad. Fue estudiante de la Facultad de Psicología de la UNAM e integrante del movimiento estudiantil de 1986. “Me tocó defender la gratuidad de la educación ante las reformas estructurales neoliberales. Me tocó ser parte del Consejo Estudiantil Universitario (CEU), que yo creo que marcó mi visión de la importancia de un Estado que promueva y que garantice los derechos y que la educación y la salud no se vean como privilegios, sino como derechos”, recuerda, sentada en su oficina de la Secretaría en el sur de Ciudad de México.Desde el 16 de abril pasado, cuando Hernández renunció, Saracibar ha encabezado los trabajos de la dependencia. Asegura que la erradicación de la violencia contra las mujeres, un problema que persiste y en el que es experta en el acompañamiento de las víctimas, es todavía el que más esfuerzos y atención ha requerido a lo largo de este poco más de un año de existencia de la cartera. Señaló que el tema de los cuidados, además de contar con políticas diferenciadas, tiene un presupuesto asignado que es ya “un anexo” de los recursos que ya han sido destinados para ese rubro. Y que la secretaría prepare una campaña para atender, en el contexto del mundial, la violencia doméstica que incrementa durante torneos como este y la seguridad en los espacios deportivos. Cuestionada por la demora de la decisión, hace una semana, unos días después de que se cumpliera un mes del retiro de Hernández, la presidenta aseguró: “Ya tengo quién, ya la voy a nombrar esta semana. Estaba yo revisando los perfiles de las compañeras, pero ha seguido trabajando la Secretaría con sus tareas”, dijo.