Las cargas de la Ertzaintza en el aeropuerto de Loiu, este sábado, a la llegada de los activistas de la Flotilla Global Sumud de solidaridad con Palestina han reabierto el intermitente debate sobre el “modelo policial” vasco. Pero con un relevante matiz. A diferencia de cuando una mujer acabó en la UCI con lesiones en el cráneo tras una actuación policial en el exterior del estadio de Anoeta de la Real Sociedad o de cuando un policía propinó un golpe y luego negó una ambulancia a un varón en Irún, por citar solamente dos casos aún pendientes de resolución, las imágenes del dispositivo de la Policía autonómica ahora han trascendido de los confines de la comunidad autónoma y se han convertido en objeto de escrutinio internacional. “Vergüenza de Policía vasca”, escribió en inglés en X Francesca Albanese, relatora especial de la ONU para los territorios ocupados.
El consejero de Seguridad, Bingen Zupiria (PNV), que es el más veterano de todos los miembros del Gobierno vasco al acumular su tercera legislatura en el gabinete, aunque solamente la primera como máximo responsable político de la Ertzaintza, comparecerá este martes en el Parlamento Vasco.
La reunión ya prevista de la comisión de Seguridad ha visto modificado su orden del día para dar cabida a las explicaciones sobre los hechos de Loiu. Se celebrará en tiempo récord en una Cámara acostumbrada a ser relajada con los plazos. Es un asunto al que tanto el Ejecutivo como la oposición le han querido dar máxima prioridad.












