La revista Time incluyó el año pasado al papa León XIV entre las 100 personalidades más importantes del mundo en inteligencia artificial (IA). No es casualidad. Solo pasaron ocho días desde su nombramiento hasta que habló de esa tecnología: “La verdad no nos aleja; por el contrario, nos permite afrontar con mayor vigor los desafíos de nuestro tiempo, como las migraciones, el uso ético de la IA y la protección de nuestra amada tierra”, dijo en su segundo discurso oficial. Su primera encíclica, Magnifica Humanitas (magnífica humanidad), la ha dedicado precisamente a esta tecnología.La IA preocupa en el Vaticano. Para el sumo pontífice, el asunto es tan importante que hasta determinó la elección de su nombre. “El papa León XIII (...) afrontó la cuestión social en el contexto de la primera gran revolución industrial. Y hoy, la Iglesia ofrece a todos el tesoro de su doctrina social en respuesta a otra revolución industrial y a los desarrollos de la inteligencia artificial, los cuales plantean nuevos desafíos en la defensa de la dignidad humana, de la justicia y el trabajo”, aseveró León XIV en su primera intervención como papa ante el colegio cardenalicio.“La IA debe ser desarmada”, espetó ayer el papa durante la presentación de su encíclica. “Es una palabra fuerte, pero la elegí de forma consciente. La Iglesia lleva mucho tiempo trabajando por el desarme nuclear. La IA debe ser desarmada de las lógicas que la transforman en dominio, exclusión y muerte”, añadió. Antes que él, tomó la palabra Christopher Olah, cofundador de Anthropic, la desarrolladora de Claude y de Mythos, un programa de IA generativa tan sofisticado que ha desatado la alarma mundial por su potencial para poner en jaque la ciberseguridad. “Necesitamos voces morales que los incentivos no puedan doblegar. Necesitamos que más sectores del mundo hagan lo que su Santidad: tomarse esto en serio”. En la encíclica Rerum Novarum, de 1891, León XIII adapta la Iglesia a la realidad social que traía el cambio de siglo, reclamando derechos laborales para el precario proletariado industrial de la época, con jornadas laborales de 20 horas de las que no se escapaban niños ni embarazadas, y criticando los excesos del capitalismo monopolista (43 años después de la publicación del Manifiesto Comunista). El primer papa estadounidense pretende hacer lo propio en el contexto de la IA. Aunque ha presentado su encíclica junto a un destacado miembro de la industria de la IA, lo que ha sido comentado (“es como si León XIII hubiera presentado Rerum Novarum junto a Henry Ford”, comenta una analista). As evidenced by the unbridled promotion and implementation of technology at the expense of human dignity, we are truly experiencing an eclipse of the sense of what it means to be human. It is imperative to recover an understanding of the true meaning and grandeur of humanity as…— Pope Leo XIV (@Pontifex) May 22, 2026
Un monje experto, un festival con Karol G y las inversiones vaticanas: así ha llegado el Papa a decir que “la IA debe ser desarmada”
Las críticas a las grandes tecnológicas de la primera encíclica de León XIV contrastan con el hecho de que la Iglesia no ve problema en comprar valores en esa industria










