LA PAZ.–Miles de manifestantes chocaron este lunes con la policía en La Paz, en una nueva jornada de protestas contra el presidente Rodrigo Paz, mientras el Congreso debate cambios legales que podrían facilitar la declaración de un estado de excepción en medio de la crisis social y política que atraviesa Bolivia.Un hombre lanza fuegos artificiales contra agentes de policía durante los enfrentamientos ocurridos en una manifestación contra el presidente Rodrigo Paz en La Paz, el 25 de mayo de 2026MARVIN RECINOS - AFPLas protestas, impulsadas por sindicatos mineros, campesinos y organizaciones vecinales, ingresaron en su cuarta semana. Los manifestantes rechazan la política económica liberal del Gobierno, exigen aumentos salariales y responsabilizan a la administración de Paz por la distribución de combustible de mala calidad que, según denuncian, dañó miles de vehículos.La jornada comenzó con una movilización que descendió desde El Alto hacia el centro paceño. Un grupo intentó ingresar a la plaza de armas, donde se encuentran las oficinas presidenciales y el Parlamento. En uno de los accesos a la ciudad, algunos manifestantes buscaron romper el cerco policial con palos, piedras, petardos y cilindros recortados de dinamita.Agentes antidisturbios montan guardia durante una manifestación contra el presidente Rodrigo Paz en La Paz, el 25 de mayo de 2026MARVIN RECINOS - AFPLa policía respondió con gases lacrimógenos y desplegó efectivos antimotines en motocicletas para dispersar a los grupos más violentos. Periodistas observaron al menos una decena de detenidos durante los enfrentamientos.En paralelo a la escalada callejera, el Senado aprobó un proyecto de ley que elimina restricciones legales vigentes desde 2020 para la aplicación del estado de excepción. Según informó el diario El Deber, la iniciativa ahora deberá debatirse en la Cámara de Diputados y busca dar respaldo legal al Gobierno para ampliar el despliegue de fuerzas de seguridad ante los bloqueos y disturbios.Un hombre devuelve una lata de gas lacrimógeno a la policía durante los enfrentamientos que se produjeron en una manifestación contra el presidente Rodrigo Paz en La Paz, el 25 de mayo de 2026MARVIN RECINOS - AFPEl proyecto apunta a derogar la denominada “ley Eva Copa”, aprobada durante el gobierno transitorio de Jeanine Áñez. Esa normativa reglamenta artículos de la Constitución vinculados al estado de excepción y establece límites al uso de las Fuerzas Armadas en conflictos internos.El diputado opositor Carlos Alarcón, impulsor de la medida, sostuvo que la ley actual “ata de pies y manos” al Ejecutivo e impide que el Estado utilice “la fuerza legal y legítima” frente a situaciones de conmoción interna.A man uses fireworks during a rally against President Rodrigo Paz in La Paz on May 25, 2026. Paz's presidency has been rocked by entrenched protests centered in Bolivia's administrative capital, La Paz, which have seen protestors block roads, leading to food, fuel and medicine shortages. (Photo by MARVIN RECINOS / AFP)MARVIN RECINOS - AFPLa Constitución boliviana, promulgada durante el gobierno de Evo Morales, permite declarar el estado de excepción en casos de crisis internas, aunque aclara que no pueden suspenderse derechos ni garantías fundamentales.La iniciativa provocó rechazo de la Vicepresidencia y de la Central Obrera Boliviana, una de las organizaciones que impulsa las protestas. En un comunicado, la Vicepresidencia advirtió que la ley vigente busca evitar que el Estado vuelva a responder a conflictos sociales “mediante el uso de armas letales”, en referencia a la crisis política de 2019 tras la salida de Morales del poder.El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, anunció este lunes una reducción del 50% de su salario y del de sus ministros, en momentos en que el país ingresa en la cuarta semana de protestas. La medida busca descomprimir el conflicto social y contener la presión de los manifestantes, que exigen su renuncia inmediata.El mandatario, de 58 años, asumió la jefatura del Estado en noviembre pasado y enfrenta ahora la crisis más relevante de su gestión. El anuncio se produjo en un contexto de creciente tensión, marcado por el cerco a la sede de gobierno y movilizaciones en varias regiones del país.Agencia AFP