Miles de estadounidenses esperan con ansías la temporada de verano en el país y, por esa razón, ya están planificando sus vacaciones. Aunque la mayoría pretende visitar destinos pertenecientes al territorio estadounidense, otros acuden a las playas para refrescarse. Si bien se trata de una buena opción recreativa, las autoridades han emitido una alerta de corrientes de resaca en estos espacios. ¿Realmente qué son y por qué generan tanta preocupación? Los detalles completos te los revelaré en los siguientes párrafos.TE PUEDE INTERESARQué es una corriente de resacaCientos de playas recibirán a ciudadanos y turistas para disfrutar de este verano en EE. UU.; sin embargo, los equipos salvavidas han alertado a los bañistas que deben tener mucho cuidado ante las corrientes de resaca que se pueden formar.Para entender mejor sobre una corriente de resaca, el Servicio Meteorológico Nacional (NWS, por sus siglas en inglés) lo define como flujos de agua intensos y estrechos que se desplazan desde la orilla hacia mar abierto, superando la zona donde rompen las olas.Estos canales funcionan de manera similar a ríos marinos, ya que pueden transportar arena, animales marinos y otros materiales mar adentro.La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) explica que la velocidad de una corriente de resaca puede variar, ya que pueden alcanzar entre 2 hasta 8 pies por segundo.Las corrientes de resaca suelen ser frecuentes en gran parte de las playas de EE. UU. durante la temporada de verano. (Crédito: Magnific / Imagen referencial) Por qué es peligrosa la corriente de resacaEstos flujos de agua tienen la capacidad de empujar a las personas directamente hacia mar adentro, según la NOAA. Esto ya representa un peligro; sin embargo, se pueden intensificar según la velocidad que presente.Debido a la fuerza e inesperada aceleración de este fenómeno, toda persona está en riesgo de resultar afectado, incluso con posibilidades de perder la vida por ahogamiento. Hasta los nadadores más experimentados pueden quedar atrapados.Los registros de la Asociación de Salvamento de Estados Unidos (USL, por sus siglas en inglés) revelan que la probabilidad de que ocurra una muerte por ahogamiento es de 1 en 18 millones, siempre y cuando el área de la playa esté protegida por personal de salvavidas.Cómo reconocer la presencia de una corriente resacaLa NOAA señala que, para identificar una corriente de resaca en la playa, existen cuatro señales clave: un canal angosto de agua más oscura y calmada rodeado de olas rompientes, un canal de agua agitada y picada, existe una diferencia en el color del agua, y una línea de espuma, alga o basura moviéndose.La velocidad de una corriente de resaca puede variar; sin embargo, no dejan de ser riesgosas para bañistas. (Crédito: Imagen creada por El Comercio MAG usando Gemini) Qué hacer si quedo atrapado en una corriente de resacaLo importante es mantener la calma en todo momento. En dicha situación, no tienes que nadar contra la corriente, ya que será en vano y te agotarás con facilidad.Los expertos recomiendan que existe la posibilidad de escapar si se nada hacia los lados para evadir el flujo o si se opta por flotar en caso de que la fuerza del agua se dirija de vuelta hacia la orilla. Como última opción, intenta pedir auxilio, ya sea gritando o agitando los brazos.Si te interesó esta noticia y quieres mantenerte informado sobre los eventos y tendencias en EE.UU. y el mundo, forma parte de nuestra comunidad de WhatsApp. 👉 Únete aquíSOBRE EL AUTOREstudió Periodismo en la Universidad Jaime Bausate y Meza. Dos años de experiencia en medios digitales. Actualmente, se desempeña como Redactor Real Time de Mag.
Atención si disfrutarás de la playa en tus vacaciones en EE.UU.: qué son las corrientes de resaca y por qué son tan peligrosas
Los equipos de salvavidas advierten que en esta temporada se registran estos flujos de agua que, en el peor de los casos, pueden ocasionar decesos.
Las corrientes de resaca en playas de EE.UU. alcanzan hasta 8 pies por segundo y arrastran a bañistas hacia mar abierto, incluidos nadadores expertos. Con salvavidas el riesgo de ahogarse cae a 1 en 18 millones; sin vigilancia profesional, el peligro se multiplica de forma significativa.













