Teresa Belfiglio es despachante de aduana y agente de transporte aduanero (Foto: Movant Connection)“El importador puede ir retirando de acuerdo a sus necesidades, sin estar obligado a nacionalizar todo de una vez”. Ese ahorro financiero es una de las ventajas concretas que Teresa ve en las zonas francas, un instrumento que conoce desde adentro y que hoy gana peso en la operación logística de la región.Me formé al lado de un despachante muy grande de Bahía Blanca, estuve casi diez años trabajando con él y luego me independicé. Ahí surgió la oportunidad de la Zona Franca General Pico, en La Pampa, y desde el inicio de esa zona franca hicimos toda la etapa de desarrollo.PUBLICIDADEs una zona franca exclusiva en cuanto a sus beneficios porque es de producción. Por ejemplo, los productos que se importan desde esa zona franca no pagan la tasa de estadística, y la producción que se genera dentro puede ser volcada al territorio nacional sin el pago de ningún impuesto. Por eso me presento como pionera en lo que es las zonas francas de nuestra región. Así comencé, hace treinta años. Y acá sigo trabajando.Considero que lo más significativo fue la diversificación. Antes, nuestra actividad en exportación estaba dada fundamentalmente por los granos, cereales y oleaginosas. Pero desde la creación del Polo Petroquímico de Bahía Blanca, eso cambió muchísimo.PUBLICIDADTambién fue clave el arribo de buques de carga general al puerto, con la inauguración de la terminal de cargas. Hoy se exporta de todo y salen y arriban buques de contenedores con mercaderías diversas. Eso antes no existía.Son muy importantes, aunque depende del tipo de zona franca y del tipo de empresa que se instala. Hay zonas que funcionan como depósito: la mercadería ingresa a un territorio extraaduanero y puede ser exportada a terceros países sin el pago de ningún arancel.PUBLICIDADUna de las ventajas más concretas es que el importador puede fraccionar los retiros. Ingresa una cierta cantidad y puede ir retirando de acuerdo a sus necesidades, sin estar obligado a nacionalizar todo de una vez. Eso implica un ahorro financiero muy significativo."Hay zonas que funcionan como depósito: la mercadería ingresa a un territorio extraaduanero y puede ser exportada a terceros países sin el pago de ningún arancel", comenta Teresa (Foto: Shutterstock)Hoy, por ejemplo, hay una subzona en Puerto Galván donde se almacena el material para parques eólicos a la espera de su destinación. Ese esquema tiene mucho sentido operativo para proyectos de esa escala.PUBLICIDADLo veo muy promisorio. Por supuesto que hay condiciones que mejorar, como el tema de los aranceles a la exportación. Nada nuevo estoy diciendo, es importantísimo lograr avances en ese sentido. Entiendo que se está en ese camino y que cuando las condiciones estén dadas, se logrará. Dependemos de la economía del país y de la global, que está impactando como ya lo vemos. El comercio exterior es lo que va a potenciar el crecimiento de Argentina. En eso no tengo dudas.Ahí me gustaría que se haga un poco de justicia con nuestra profesión. A partir del Decreto 70 del 23 se eliminó el registro de despachantes de aduana. Hemos estudiado, nos capacitamos permanentemente, y nos encontramos con que hoy se le permite a una persona sin ninguna formación formal inscribirse como declarante y hacer el trabajo de un despachante.PUBLICIDADEs una actividad que se ha ido complejizando a lo largo de los años. Cada vez debemos estar más preparados, porque son más las variables que hay que manejar: clasificación, valoración, contexto legal e impositivo. Cada vez tenemos más exigencias. Y llama la atención que, en ese contexto, hoy cualquier persona pueda hacer declaraciones que implican una responsabilidad muy grande.
Zonas francas en el interior: ventajas operativas y una región que exporta cada vez más
Teresa Belfiglio, despachante de aduana y agente de transporte aduanero, analiza la diversificación exportadora de Bahía Blanca y la región y el valor logístico de las zonas francas en el interior










