Juan Carlos Aragón iba a entrar este domingo en el Paseo de la Fama del Carnaval de Cádiz con una estrella frente al Gran Teatro Falla. Menos de 24 horas antes del acto, una carta enviada por una de sus exparejas, acompañada de documentación judicial y una sentencia firme por malos tratos de 2010, frenó el homenaje y abrió una de las mayores sacudidas culturales y políticas que recuerda el carnaval gaditano. Caía el mito de una leyenda que nacía tras su temprana muerte en 2019.
El terremoto ha terminado este lunes de explotar. El alcalde de Cádiz, Bruno García, del PP, ha anunciado que el Ayuntamiento llevará al próximo pleno la retirada de los honores concedidos al autor, solicitará la revisión del nombre del colegio Profesor Juan Carlos Aragón y exigirá responsabilidades políticas a quienes “sabiendo que existía esta sentencia no hicieron nada”.
“Con una persona condenada, en este caso como se ha documentado, nuestra propuesta va a ser retirar esos honores”, ha afirmado el alcalde, quien asegura que el gobierno municipal ha decidido colocar “una frontera muy evidente en la sentencia”. “Cuando uno tiene la sentencia, tiene que elegir si está de un lado o del otro”, añadió.
El alcalde explicó cronológicamente cómo se produjo la suspensión del homenaje previsto para este domingo. Según detalló, el jueves recibieron una primera petición de una mujer identificada como Lola, a la que describió como “la primera esposa” de Aragón, alertando de que “la situación que ella había vivido no casaba con lo que iba a pasar el domingo”. El viernes, añadió, recibieron otra comunicación de Paqui Pino, madre del segundo de los hijos del autor, que posteriormente remitió documentación judicial, incluida una sentencia condenatoria firme.







