A partir del 1 de julio de 2026, entra en vigor la nueva ley, firmada por el gobernador Greg Abbott, que crea un permiso estatal de funcionamiento para los carritos de comida o "food trucks" que será válido en todo Texas. El cambio es notorio porque, hasta ahora, los permisos eran expedidos por cada ciudad o condado donde funcionaba el establecimiento.Desde hace ya varios años, los "food trucks" son una excelente opción para disfrutar de una comida rápida, muchas veces con características diferentes a las de las cadenas más populares.Los carritos de comida también constituyen un negocio atractivo para muchas familias de inmigrantes. Por eso, la nueva legislación genera interrogantes y hasta algo de preocupación, sobre todo, entre quienes carecen de una residencia legal en el estado.De todas formas, la mayoría de los propietarios han recibido con agrado la creación de un registro único para sus comercios, porque, al fin de cuentas, las exigencias casi no cambiaban de un condado a otro.Qué dice la nueva ley de Texas sobre los food trucksLa ley HB-2844, propuesta del legislador republicano Brooks Landgraf, permitirá que los dueños muden sus camiones de comida de un distrito a otro pagando solo una licencia estatal. El punto más sensible para los inmigrantes es que las autoridades exigirán pruebas de presencia legal para otorgar permisos profesionales.Estos permisos van más allá de este rubro, porque abarcan a barberos, electricistas, plomeros y una variedad de actividades comerciales. Muchas de ellas son realizadas por inmigrantes.En cuanto a los "food trucks", la normativa establece que el Departamento de Servicios de Salud (DSHS, por sus siglas en inglés) deber crear un permiso de operación aplicable a todos los camiones de comida que operan en Texas.Hasta ahora, los precios para la obtención de licencias varían de una a otra ciudad de Texas. El Texas Tribune informa que, por ejemplo, Dallas cobra una tarifa de solicitud de $481 y otra de revisión de planos de $562 para camiones nuevos en su jurisdicción, además de $185 por un permiso anual. En Amarillo, se cobran entre $800 y $900 por un permiso y otras tarifas para un camión nuevo en el distrito.El DSHS está trabajando para finalizar la implementación de la ley, que exige tres categorías diferentes de licencias. La licencia de menor categoría es para los camiones que venden alimentos preenvasados y la de mayor categoría para aquellos que cocinan en sus instalaciones.“El Departamento estima que otorgará licencias a unos 19.000 camiones de comida en todo el estado. Dependiendo del tipo de licencia, estos pagarán entre $300 y $1.350 por la solicitud inicial y la inspección previa a la obtención de la licencia, y entre $300 y $850 anuales por la renovación”, agrega el sitio de noticias.Por otra parte, el gobierno estatal contará con una base de datos pública que incluirá una lista de camiones de comida, los resultados de sus inspecciones y las quejas de los consumidores, entre otra información.Landgraf, representante republicano de Odessa, dijo que creó la ley luego de hablar con varios propietarios de camiones de comida, quienes aseguraron que perdían ganancias al tener que pagar las licencias en varias ciudades. El legislador cree que las ciudades y los condados aún pueden exigir a las empresas que cumplan con sus códigos de incendios y leyes de zonificación locales, de modo que puedan decidir sobre la ubicación de los camiones de comida.