“No existe ningún algoritmo que pueda hacer que la guerra sea moralmente aceptable”. Rotundo, el papa León XIV hace un llamamiento a acabar con la lógica de la “guerra inevitable”, y condena expresamente a aquellos líderes que, como Donald Trump en Irán (o Netanyahu en Gaza), abogan por la “cultura del más fuerte”. “Cualquier intento o proyecto de eliminar o someter a una nación es gravemente inmoral y, por lo tanto, inaceptable”, señala el Papa en ‘Magnifica Humanitas’, su primera encíclica, que él mismo presenta este mediodía y que ya puede leerse.

En el texto, de 110 páginas, el Papa ofrece una denuncia de los males (y los retos) de la IA, propone un nuevo paradigma social, basado en el diálogo y en la extrema dignidad de toda persona humana frente al “control social” y las “nuevas esclavitudes” del algoritmo y los poderosos, ante los que “no se puede mantener neutrales”, con cinco claves: “Desarmar las palabras, construir la paz en la justicia, asumir la mirada de las víctimas, cultivas un sano realismo y relanzar el diálogo y el multilateralismo”.

“El anuncio del Evangelio no puede olvidar la vida concreta de los pueblos”, sostiene el pontífice quien tarda apenas cuatro párrafos en señalar cómo “la digitalización, la inteligencia artificial y la robótica están transformando nuestro mundo”. Tras defender el derecho a la propiedad universal de los bienes, el Papa avanza la crítica a las “nuevas formas de propiedad: patentes, algoritmos, plataformas digitales, infraestructuras tecnológicas, datos”, que pueden crear “un nuevo desequilibrio (que) alimenta la brecha entre incluidos y excluidos, entre quienes pueden participar en la revolución digital y quienes quedan al margen”.