Alfredo Relaño (1951) recibe a La Vanguardia en su casa de Aravaca, un remanso de paz entre la vorágine informativa de Madrid, atmósfera que le acompaña en una vida profesional pionera (Canal+), de ‘guerrillas’ (AS) y multimedia: ahora colabora en la Cadena Cope, Marca y El Mundo. “Estoy al otro lado del espejo”, dice. Acaba de publicar su nuevo libro '366 futbolistas'. Y es una de las dianas de Florentino Pérez.¿Recuerda su primer encuentro con Florentino?Tuvimos un buen trato al principio. Parece que él se fue molestando con mis críticas. Las principales vinieron por Mourinho. A mí no me parecía mal entrenador, pero sí un mal ciudadano. Y sobre todo cuando le mete el dedo en el ojo a Tito Vilanova, y el Madrid deja poner una pancarta: “Tú dedo nos marca el camino”, me pareció el colmo. Dije: “Si es que a ese tío le debíais haber dicho que o se excusa o cesa en el Madrid”. Y en vez de eso lo respaldaron. “No, este representa los valores del madridismo”.¿Se esperaba su regreso si Florentino sigue de presidente?La entiendo y me lo esperaba. Florentino ha tenido un problema curioso, que le desagrada ver que no hay un jefe severo y que los jugadores están bien. Pero son los que han ganado la Champions. Son Del Bosque, Zidane y Ancelotti, de esa línea. Cuando ha buscado uno que sea más severo o más paliza, ha fracasado. Fracasó con Benítez, que le decía a Modrić que no le con el exterior. Xabi Alonso venía con esas de que hay que presionar y salió expelido.Mourinho tiene detractores.Al principio a Mourinho se le aceptó bien, como por un estado de excepción. Nunca había visto al Madrid tan desconcertado como con aquel Barça que parecía que tenía soluciones definitivas: muchísimos de la cantera, un juego muy bonito, alimentaban la selección, Messi, el buen verbo de Guardiola y su método. Entonces fue como traer un cuatrero para ver si le robaba las vacas del rancho. Pero a medida que hacía meteduras de pata más grandes, iba perdiendo sectores del madridismo. Y acabó con los más ultras.¿Qué le parecieron las intervenciones de Florentino?La primera me pareció una cochambre. Le vi un hombre alcanzado por la edad. Está feo decirlo porque edad tenemos todos, pero le vi ya extraviado, errático. La gente que ha visto tramos se ha sorprendido de ver un hombre de imagen de casa real, por así decirlo, que fuera tan agresivo. Los que le tratamos de cerca ya sabemos que así es, lenguaraz y faltón. Tuve la impresión de que qué él esté así explica que el Madrid esté así.¿En qué aspectos?Lleva dos o tres años que no atina. En Madrid hay mucha incomodidad: lo de Xabi Alonso no lo entendía nadie. Que se entregara tanto el club a Vinícius, ya eso era una señal. Cuando en vez de darle el Balón de Oro le dan el de Plata... Fíjate, le daban el Balón de Oro a Ancelotti y al Real Madrid. Esos caprichos ya eran cosas raras.¿Lo de las elecciones es una jugada maestra o algo envenenado?Las convocó con astucia aldeana. Yo tengo entendido, esto es una interpretación mía a través de las informaciones que tengo, que necesita dinero urgentemente. Entonces tiene que poner en marcha ese plan de que los socios vendan parte del club, algo que nunca lo ha explicado bien, pero es que está muy atrapado. Para hacer eso no tenía ahora fuerza moral.¿Por culpa del Bernabéu?Esencialmente. Aparte de la carrera desbocada de fichas, que en Madrid también la sufre. Por un lado, Mbappé cuesta mucho. En cuanto vino Mbappé, Vinicius ya pide tanto como Mbappé para renovar. Luego por otro es que el estadio de los 500 millones que iban a ser en principio, se fue disparando por la idea del hipogeo, y llegó a pasar de 1300. Y la explotación no funciona bien.¿Ese fue el mayor golpe?Sí, además se sorprenden de que los conciertos hagan ruido. Es que no se pueden hacer. Igual que no se puede hacer la misa con sexo y violencia, no se pueden hacer los conciertos sin ruido. Y está en ese apuro. Y por eso necesita ingresar, e ingresar es hacer que los socios permitan o vendan parte. El estadio le ha fastidiado. Aparte que ha sido una incomodidad grande para la ciudad. Está haciendo chapuzas. Ese enorme aparcamiento no se lo han permitido hacer tampoco. Ha tenido unas complicidades feas con el ayuntamiento y la comunidad. Estas causas han puesto en apuros incluso al alcalde y a la comunidad, que han permitido que se hagan cosas que no se pueden hacer.La última sentencia culpa al promotor y no al club del ruido a nivel penal. ¿Eso allana el camino a que pueda haber conciertos?Una cosa es tener permiso excepcional porque viene el Papa o cante Frank Sinatra y otra cosa es que una actividad distinta del deporte sea mayoritaria, que es lo que se pretendía. Eso para empezar no vale. El Madrid ha salido con bien de una sentencia que ha contado sesgadamente. Ha salido con bien una sentencia que dice que no es delito del Madrid, sino del promotor. Lo cual quiere decir que no se puede hacer concierto igualmente. Pero eso no se puede hacer ahí. A no ser que cambien la ley, que sería extraordinario, diciendo que se puede hacer ruido en un concierto con los vecinos enfrente porque al Madrid le conviene.Riquelme, el candidato ya oficial, habla de la poca democracia del Madrid. ¿Cómo logró eso Florentino?Sí, él ha logrado tener una influencia en la ciudad indudable. Ha manejado el palco. Yo hago esa caricatura, la de la película Escopeta Nacional: aquel industrial catalán quiere vender porteros automáticos a América Latina. Ese tipo de cacerías que se hacían entonces, eso es el palco ahora mismo. Él hace, además, para que los bancos no den crédito. Aparte que puso unos requisitos así de difíciles.¿Cómo ve estas elecciones?Es un desafío. Primero porque, de ganar Florentino, no será presidente hasta bastante tarde. No está en condiciones fáciles de resistir una campaña ni un debate con este hombre. Oí su nombre hará seis o siete años en un restaurante en Alicante. Y no me había ocupado mucho más del asunto. Es un señor que ni vive por aquí. Riquelme tiene los negocios más bien en México, por aquí pasará lo justo, no sé sabía de él. Sea o no un rival importante, es amigo de Galán (presidente de Iberdrola), que es el gran enemigo de Florentino. El caso es que quizá construyó un fantasma. Pero ahora tiene un reto grande. Modificar los estatutos en ese punto, en principio exige con seguridad el sí del 51% del socio, no de los que voten, de los socios. Y socios en Madrid tienen 100.000, grosso modo. Que vayan y que te voten 51.000 a favor de eso, que a la mayor parte no les hacía gracia... No es nada fácil y en ese aprieto está.¿Qué le diría Di Stéfano a Mbappé o Vinícius?Di Stéfano tenía una personalidad enorme y era el mejor. Aquí vino Puskás y Puskás venía de ser un jugador sensacional. Puskás se sometió porque Di Stéfano era generoso, él era exigente pero generoso. Cuando vino Puskás empezó a tirar los penaltis Puskás. Di Stefano pensó: “Este los tiraba mejor que yo”, Y dejó de ser pichichi. Yo creo, lo que hemos aprendido estos años, que los galácticos tienen que ser de uno en uno. La otra vez hubo cuatro y son cuatro con caprichos, cuatro a faltar al entrenamiento cuando quieren, cuatro a no correr como los demás... Y ya sé, ahora son dos, pero ya Bellingham dice: ¿Y para qué voy a correr yo si estos...? De hecho, Neymar se fue del Barça porque vio y decía: “Aquí, ¿qué pinto yo?”. Y en el momento que hay dos... La cabeza de cartel del Madrid es Mbappé desde que vino. Y de hecho ha metido muchos goles a pesar de... Pero Vinícius ha querido ponerse al lado y además ya ahí se han montado dos camarillitas. Una estaría con Vinicius, con Bellingham y Valverde. Con Mbappé, obviamente, los franceses, que les conviene estar a su sombra para la selección y para todo, y por proximidad. Y luego hay una nubecilla de españoles descontentos que ya sus agravios los relacionan con todo esto. Uno acabó con Xabi Alonso, el otro ha puesto en solfa a Arbeloa diciendo: “Perdimos la estructura cuando...” Yo supongo que Di Stéfano los pondría a estos dos a la orden y si no, se irían. Didí se fue antes de acabar el curso. Didí no corría y era un jugador exquisito, había sido el mejor jugador del Mundial 58, en el que apareció Pelé, y era un jugador que tenía un pase largo sensacional y unos golpeos... Pero no corría, y además en cuanto llegaba el invierno con esos campos... Didí no jugó ni un minuto en la Copa de Europa. Yo me figuro que Di Stéfano dijo: “No, en la Copa de Europa este no sale, porque hay partidos mucho más serios”. Te jugabas la Copa de Europa en cualquier minutoUsted creó el término ‘Villarato’ para hablar de favores al Barça. ¿Qué opina de Negreira?Yo noté, a partir de unas elecciones difíciles que tuvo Villar (presidente de la RFEF), que se le presentó en contra el que había sido su secretario general, Gerardo González, y Laporta rompió el acuerdo de voto de La Liga. La Liga puso a todos de acuerdo: “Vamos a votar todos a Gerardo”. Y rompió. A partir de ahí yo empecé a ver muy acentuadamente favores al Barça, errores contra el Madrid y, sobre todo, el tipo de consecuencias que una cosa u otra tenía.¿Usted cree, pues, que el Barça sacó provechó de Negreira?Que el Barça ha estado 17 años pagando al vicepresidente de los árbitros y le ha dejado de pagar justo cuando ha dejado de ser vicepresidente, me parece que es un indicio suficiente para eso. Yo sé que a la gente de Barcelona le duele aceptar esto, entonces buscan explicaciones... No se demuestra que a ningún árbitro se la ha pagado. Seguramente no se la paga a ningún árbitro. Pero él ha hecho lo que ha podido en esa posición.¿Usted lo seguirá pensando aunque no haya una sentencia que lo demuestre?“Aunque sea para equilibrar”, como dijeron; no hay otra razón. Aparte, veía que estaban pasando cosas raras antes de saber los pagos. Hay quien hasta prefiere buscar en Barcelona la excusa de que se lo quedaban los presidentes (directivos). Pero bueno, ¿eso dónde está? Y además, uno de esos presidentes es el de ahora. Y ahora le votamos sabiendo que se robaba dinero. Yo creo que hay una especie de pacto; daña el momento más bonito... Es como que te digan que los Reyes son los padres.Usted ya ha opinado de Florentino, ¿qué le parece Laporta, él si tiene olfato para los entrenadores?A mí Laporta me gusta como presidente, me parece un poco granujilla. Pero es futbolero y tiene un buen instinto. Él quería a Flick, por ejemplo, desde el principio. Lo que pasa es que veía que había mucho viento a favor de Xavi, de ver si Xavi era un segundo Guardiola, pero él tenía la idea de Flick. Y Flick ha funcionado muy bien. No estoy diciendo que Xavi no, pero Flick ha funcionado muy bien. Tuvo el talento, le dio credibilidad al proyecto al fichar a Lewandowski, que con él salía del paso. Y además ha sido un jugador muy honrado, comprometido. Y luego Laporta es muy osado. Estaban en una ruina. Ha sabido engatusar a Florentino con que yo me quedo contigo hasta el final en la Superliga, así por lo menos Florentino podía fingir que no había hecho tanto el ridículo, y le ha ido sacando favores. Uno fue el conseguir que en la Ley del Deporte no tuviera que responder Laporta por las pérdidas del primer ejercicio, que eso, como Florentino también maneja la Secretaría General para el Deporte. Y le ayudaba a las palancas de Sixth Street, todo ese tipo de cosas. Sin dinero ha hecho un estadio nuevo. Oye, más despacio, pero eso ahí está, se acabará cuando se acabe. Y atina mucho. Llega a la gente y atina.Usted fue uno de los principales ideólogos de Canal + en los 90. ¿Con qué innovaciones se queda de aquellos años?Yo me siento orgulloso de eso. Creo que muchas cosas se siguen haciendo, incluso de forma presuntuosa diría que se ha mejorado poco desde aquello. Yo no había hecho nunca televisión, además fui con mucho miedo, y lo que quería hacer es que se viera ahí lo que yo hubiera querido ver cuando era aficionado. Quería transmisiones en el mayor detalle posible. Encontré a Víctor Santamaría para ello. Y luego, 'El día después', era ver una imagen integral del fútbol, que vaya desde lo chocante hasta el ajedrez. El ajedrez tiene su parte, pero también cuando iba al fútbol veía que todo era divertido. Según llegas, la pinta que tiene uno, el otro, el padre que pierde el hijo Todo eso era 'Lo que el ojo no ve'. Eso costaba porque mandábamos unos chavales de primer empleo, uno de ellos era Antonino, otro fue Maldini, otro fue Nico Abad. Contratábamos a un cámara y le decíamos: «Fíjese en ese señor». Me acuerdo de un señor que salió al baño y luego no encontraba a su señora. Era un programa que veía mucha gente porque es que el fútbol es una cosa plena. Ponerle un micrófono a Bilardo cuando decía: “Pisadlo, pisadlo, pisadlo”. Me gustaba no uniformizar a la gente. Me ha gustado sobre todo trabajar con gente de primer empleo porque desaprender es más difícil que aprender. Y no me acuerdo cuándo dejé la dirección y me hice una lista de 10, que la tengo por ahí. Entre ellos estaba Robinson y Valdano también. Por así decirlo. Valdano empezó conmigo en El País, escribiendo en El País.Ahora ha escrito un libro sobre futbolistas, ¿qué dos historias le han impactado más?Pues mira, me llamó mucho la atención uno que se llama Monteglio, que era de Italia y jugaba en Roma. Es un tío del que me gustaría saber más cosas. Era amigo de Mussolini, era el profesor de tenis de los hijos y su preparador físico, y le hacía también un poco de secretario. Y cuando aquello se derrumba y pillan a Mussolini, él se queda libre, él sale, y hay un misterio. Y de hecho luego entrena a equipos Y había gente que se quejaba, pero luego lo dejaron en paz. Entonces queda con la intriga de si sobornó para que le protegieran, de si en realidad a última hora delató a Mussolini o de si desde estaba en connivencia con gente contraria a Mussolini, con la resistencia que también había en Italia. Si es que localizó o sabía dónde estaban escondidas las joyas o los bienes que él tuviera. Es un personaje curioso. Es realmente raro que en ese momento, nada más acabar la guerra, una persona que era muy conocido, que era un brazo derecho de Mussolini para muchas cosas y muy amigo, le pasase eso. Y sin salir de Italia, me llamó mucho la atención la historia de Di Bartolomei. Este fue un jugador de la Roma, que era una figura, mediapunta y jugó diez años en la Roma, jugó en la final de Copa de Europa —precisamente en Roma— contra el Liverpool de Robinson. Y ese día juega mal y pierden a los penaltis. Es la gran decepción que tiene la historia de Roma. Entonces ya queda ahí malquistado. Entre que hay declaraciones, ficha por el Milán, le va mal en el Milán, vuelve a Roma y unas declaraciones provocan que la gente se eche encima. Lo deja. Pone unos negocios, trata de montar una especie de escuela de fútbol, como las que luego han hecho varios futbolistas. En aquella época yo creo que debía de ser novedad, en esos años. Y justo el día que se cumplían 10 años de la derrota, sale a la terraza de su casa en una casita de pueblo, descalzo curiosamente, y se pegó con la escopeta de caza un tiro en la cabeza. El día que cumplía diez años de eso. Había sido lo que luego fue Totti. Esas son las dos historias que más me han llamado. Luego hay muchas muy bonitas por Sudamérica.¿Messi o Maradona?Para mí, Di Stéfano o Puskás serían. Siempre nos gusta el que vimos con 15 años. Entre Messi y Maradona te diría... Maradona es el que más ha tenido Dios dentro de todos. Hay seis en la portada que son los que yo considero los mejores. Dos creo que están un poco por detrás, que son Cruyff y Cristiano. Cruyff era exquisito, pero por su corta duración como jugador. A los 27, que es la edad en la que Di Stéfano viene al Madrid, ya Cruyff, al segundo año del Barça, ya fue un un poco pitorreo. Y Cristiano por lo contrario. Cristiano no tiene el virtuosismo de los otros, pero sí la durabilidad. Nueve años metiendo 50 goles en el Madrid cada año, enfrentándose a Messi, quitándole Balones de Oro a Messi, que también hay que atreverse. Y está camino de los mil goles. Él dice, todos filmados, como diciendo que los de Pelé no. Pero de los otros, yo todavía me quedo con Di Stéfano. Di Stéfano para un campeonato y Pelé para un partido. Ahora, entre estos, yo creo que Maradona ha sido el que más ha tenido la inspiración de Dios dentro. Pero no se entrenó más que un mes en su vida, que fue el mes del Mundial de México. Si se hubiera entrenado dignamente, no como Cristiano, como Messi, que era un poquito más perro... El Barça en general entrenaba un poco menos y los entrenadores supieron ganar el 95% de los partidos. Messi me gustó muchísimo, pero le pongo un reproche frente a todos los demás que no son Cruyff, que son los partidos que le he visto recibiendo goleadas fuera en la Champions y él cabizbajo, poniendo mala cara, diciendo no. Yo no me imaginaba a Di Stéfano peleando así. Perdían partidos. Pero esa resignación, esa fe. Ni a Maradona me lo imaginaba así. Maradona fue heroico doliéndole esto, lo otro...