Aunque el cine es el indiscutible protagonista de Cannes, esta es una de las veces en las que el foco lo ha robado una de las asistentes. Barbara Palvin posaba en la alfombra roja del festival con una sorpresa: el anuncio de que se va a convertir en mamá muy pronto junto a su pareja Dylan Sprouse. Una etapa que, además de ser muy esperada por ambos, sirve para ver cómo el matrimonio ha sabido adaptarse a las turbulencias de un proceso tan complicado para la maniquí como ha sido quedarse embarazada, con la presión que supone para la relación.Pero para entender esa salud de hierro de la que goza su relación, bien merece la pena repasar cómo se ha ido consolidando su historia de amor. Un romance que, como pocos en su industria, no ha tenido ni un solo altibajo y ha estado lleno de demostraciones de apoyo y cariño casi desde el principio. El punto de unión fue el sentido del humor, ya que cuando se conocieron en la fiesta de una revista en 2017, no escatimaron en chistes y tuvieron bastante química, según contó el actor al medio Page Six.Dispuesto a ver si podía haber alguna conexión más allá de su lado cómico, Dylan le mandó un mensaje por Instagram en agosto de 2017. Un dm que la modelo tardó varios meses en contestar, pero finalmente le dio una oportunidad al actor. Su historia se consolidó sin prisa y, casi un año después, en junio de 2018, hicieron su relación oficial.Otro paso les esperaba en el horizonte, en enero de 2019 se mudaron juntos y un mes después conoció al gemelo de su pareja: Cole Sprouse. Y es que al trabajar en Canadá en aquel momento, era difícil coincidir con el hermano de Dylan.Cinco años después de empezar su relación, se prometieron en septiembre de 2022 y se casaron en julio de 2023 en Hungría, país natal de la modelo. Y si bien en estos años de casados se han seguido apoyando mutuamente, la mayor sorpresa de la pareja fue su asistencia al festival de cine. Cuando la maniquí lució su nueva figura, las imágenes y vídeos de ambos desataron todo tipo de muestras de cariño y felicitaciones en redes sociales.Sostenerse cuando el embarazo no llegaPero la maternidad no ha sido un camino de rosas para la pareja. En 2024, antes de un desfile, una periodista de Harper’s Bazaar le preguntó a la modelo que querría para su vida. Ella contestó que deseaba tener un bebé sano pronto, pero rápidamente aclaró que no estaba embarazada en aquel momento. Han pasado dos años desde entonces y han sido, sin duda, de los más difíciles para Barbara Palvin.Y es que debido a la endometriosis, enfermedad que padece desde hace años y que implica el crecimiento de tejido menstrual fuera del útero (lo que provoca fuertes dolores incapacitantes), las probabilidades de embarazo son menores. En junio de 2025 se operó para eliminar parte de ese tejido y, ya que han pasado once meses desde su intervención, se habría quedado embarazada unos meses después de la operación.En todo este tiempo, Dylan habría sido el mayor de sus apoyos. El actor no solo es famoso por sus divertidas muestras de orgullo en los desfiles de Victoria's Secret. El año pasado incluso llegó a aparecer con recortables de sus mascotas y además entregó pines del lazo amarillo para concienciar sobre la enfermedad de su esposa.Mentalmente, para la modelo, este proceso habría sido más llevadero gracias al soporte emocional de su pareja, quien se habría convertido en la figura de estabilidad en un contexto lleno de incertidumbre. Cuando hay problemas de fertilidad, como ha sido su caso, recibir validación emocional y poder comunicar el miedo y la frustración, es de mucha ayuda a la hora de paliar la sensación de vivencia individual del problema.De hecho, habría sido también clave no minimizar el dolor de Barbara. Las parejas que tienen mayor solidez en estas etapas se sostienen integrando los momentos de duelo y expectativas no cumplidas como parte del proceso. Así que Dylan habría sido el 'airbag emocional' al permitir que la experiencia, si bien difícil, no erosionara su relación. Es más, la habría reforzado desde la complicidad, la paciencia, el cariño y, sin duda, ese humor del que no ha dejado de hacer gala y que puede llegar a aliviar los momentos más complicados.