Darío Linero y Alvar Seguí construyeron una de las relaciones más sólidas de Supervivientes. Tanto que cuando Darío tuvo el privilegio de salvar a un solo concursante de su equipo, eligió a Alvar sin dudarlo. Por eso la nominación de la semana pasada le golpeó de una manera que no estaba dispuesto a dejar pasar en silencio.El enfrentamiento llegó al Consejo de los Dioses durante la gala del domingo. Darío fue directo desde el primer momento. Reconoció que Alvar le nominó "porque quiere ganar", algo que hasta agradeció por su sinceridad, pero dejó claro que la traición le dolía por todo lo que había habido antes entre ellos. "Me ha clavado un puñal por la espalda", afirmó.El argumento que más pesaba para Darío era el de la promesa rota. Alvar le había dicho en su momento que jamás le nominaría. "Me duele que la única persona con la que he usado el poder de salvarle me lo haya hecho. Si lo llego a saber, no lo salvo", señaló. Alvar intentó contextualizar su decisión: "Aquella era una situación distinta".Las disculpas llegaron más tarde. Alvar reconoció ante todos que debería haberle avisado antes de nominarle y le pidió perdón en directo. "Sigues siendo una persona a la que admiro. Eres un gran amigo mío", le dijo. Darío escuchó, pero no lo dejó pasar del todo."Te ha pasado con todo el mundo... a todos les ha hecho lo mismo", respondió Darío, dejando claro que el problema no era solo con él sino un patrón que otros compañeros también habían vivido. La reconciliación quedó a medias y la tensión entre los dos no desapareció del todo al salir del Consejo.