Las enfermedades infecciosas han marcado puntos de inflexión en la relación entre humanos, animales y ecosistemas a lo largo de la historia. La gripe de 1918, el VIH, el ébola, la rabia, los hantavirus, el SARS-CoV-2 o la viruela del mono han acompañado distintas generaciones y han reforzado la idea de que algunos patógenos pueden saltar entre especies en determinadas condiciones. En paralelo, el aumento de la vigilancia epidemiológica y la mejora en las técnicas de detección han ampliado el registro de estos eventos, lo que también alimenta el debate científico sobre si su frecuencia ha aumentado o si simplemente ahora se identifican con mayor precisión gracias a la disponibilidad constante de información. En este marco se sitúan las zoonosis, enfermedades que pueden transmitirse entre animales y humanos y que forman parte conocida de la dinámica de los virus.La gripe aviar H5N1, asociada sobre todo a aves silvestres y explotaciones avícolas, lleva años bajo seguimiento por su capacidad de mutar y adaptarse a nuevos hospedadores. Un estudio reciente de los Centros para el control y la prevención de enfermedades de Estados Unidos (CDC) introduce un elemento adicional en este panorama al documentar evidencia serológica compatible con una posible transmisión desde un gato doméstico hacia una persona expuesta en un entorno veterinario.Un caso documentado en un entorno veterinarioLa investigación se centra en un episodio ocurrido en el condado de Los Ángeles entre finales de 2024 y comienzos de 2025. Durante ese periodo, las autoridades sanitarias locales recibieron notificaciones sobre diecinueve gatos domésticos pertenecientes a cinco hogares diferentes que desarrollaron síntomas graves, en algunos casos respiratorios, neurológicos y hepáticos. Catorce de ellos murieron o tuvieron que ser eutanasiados debido a la gravedad del cuadro clínico.Las investigaciones posteriores permitieron establecer un patrón común en todos los animales afectados. Los gatos habían consumido productos de origen animal crudo, como leche sin pasteurizar, carne sin procesar y alimentos comerciales elaborados a partir de ingredientes sin tratamiento térmico. Las pruebas de laboratorio realizadas en varios de los animales confirmaron la presencia del virus de la gripe aviar H5N1, concretamente una variante ya identificada en brotes recientes en aves y otros mamíferos.A partir de estos casos, los equipos de salud pública identificaron a 139 personas que habían podido tener algún tipo de contacto con los animales infectados, incluyendo titulares y convivientes, personal de clínicas veterinarias y trabajadores de servicios de control animal. De todas ellas, 25 aceptaron someterse a análisis serológicos.Evidencia de exposición en un profesional veterinarioEntre las personas analizadas, una profesional del ámbito veterinario presentó marcadores serológicos compatibles con una exposición previa al virus H5N1 tras haber estado en contacto con uno de los gatos infectados. La persona no desarrolló síntomas en ningún momento y las pruebas posteriores no detectaron infección activa.Los autores del estudio interpretan este resultado como evidencia de posible exposición al virus en un contexto de contacto con un animal infectado, aunque subrayan que no fue posible determinar con precisión el tipo de interacción ni establecer una cadena de transmisión completamente documentada desde el punto de vista clínico.El trabajo señala que este hallazgo no implica un cambio en el comportamiento general del virus, pero sí aporta información relevante sobre su capacidad de infectar a distintas especies cuando concurren determinadas condiciones de exposición.Cómo se produce la infección en los gatosUno de los elementos centrales del brote analizado es la vía de infección inicial en los gatos. Todos los animales afectados habían consumido productos crudos de origen animal, una práctica que puede implicar la presencia de patógenos sin inactivación térmica. En este caso, se identificó la presencia del virus en alimentos como carne sin cocinar o productos lácteos no pasteurizados.La gripe aviar H5N1 pertenece a un grupo de virus de la influenza A que circula principalmente en aves, tanto domésticas como silvestres. En determinadas circunstancias, puede saltar a mamíferos, incluidos felinos, provocando cuadros clínicos graves. Los gatos, en particular, han sido identificados en investigaciones previas como especies susceptibles a la infección tras contacto con aves infectadas o consumo de carne contaminada.Este tipo de transmisión refleja uno de los mecanismos más conocidos en epidemiología zoonótica, el llamado salto de especie, que se produce cuando un patógeno adquiere la capacidad de replicarse en un nuevo huésped biológico.Vigilancia epidemiológica y salud públicaLos investigadores del CDC destacan la importancia de las medidas preventivas en entornos donde puede existir contacto con animales potencialmente infectados. Entre las recomendaciones recogidas en el estudio se incluye evitar la alimentación de mascotas con productos crudos de origen animal y reforzar el uso de equipos de protección en el ámbito veterinario cuando se manejan casos sospechosos de enfermedades infecciosas. También se subraya la necesidad de protocolos de bioseguridad en clínicas y centros de atención animal.El estudio se enmarca en una línea más amplia de vigilancia del virus H5N1, que en los últimos años ha mostrado capacidad para infectar a distintas especies de mamíferos, lo que ha incrementado el interés científico por comprender mejor sus rutas de transmisión y adaptación.Un episodio dentro del estudio de las zoonosisEste caso se suma a otros eventos analizados en la vigilancia de enfermedades con potencial zoonótico, un campo que estudia cómo determinados virus circulan entre especies y qué factores facilitan esos movimientos. El contacto estrecho entre humanos y animales domésticos, junto con la globalización del comercio de alimentos y la presencia de virus con alta capacidad de adaptación, forma parte del contexto que los investigadores consideran relevante para interpretar estos fenómenos.Aunque los casos de transmisión de este tipo siguen siendo poco frecuentes según los datos disponibles, la investigación contribuye a ampliar el conocimiento sobre posibles rutas de exposición en escenarios concretos. En términos generales, los expertos señalan que estos episodios no implican una transmisión sostenida entre humanos, sino situaciones puntuales en las que confluyen factores ambientales, biológicos y de contacto estrecho entre especies.Referencia: Serologic Evidence of Highly Pathogenic Avian Influenza A(H5N1) Virus Infection in a Veterinary Professional Exposed to an Infected Domestic Cat — Los Angeles County, California, December 2024–January 2025.Aisling Vaughan et al. CDC (2026)
Detectan evidencia de posible transmisión del virus H5N1 de un gato a un humano
La investigación siguió a 19 gatos infectados y 139 personas expuestas para evaluar posibles vías de transmisión del virus H5N1.
El CDC detectó probable transmisión de H5N1 de un gato a una veterinaria en Los Ángeles; 14 de 19 felinos afectados murieron tras consumir alimentos crudos de origen animal. Clínicas veterinarias y centros de manejo animal deben reforzar protocolos de bioseguridad y prohibir alimentos crudos a mascotas.










