A golpes, asfixiada, por un tiro en la sien, acuchillada delante de sus hijos pequeños, arrojada por un barranco, a machetazos, o tras prender fuego a su casa. Así murieron algunas de las 22 mujeres asesinadas por sus parejas o exparejas en lo que llevamos de 2026; el doble de víctimas mortales por violencia de género que las que había registradas a estas alturas del año pasado. La virulencia con la que se están cometiendo estos crímenes machistas y el hecho de que en cuatro de cada diez casos existieran denuncias previas contra el agresor han hecho saltar las alarmas y puesto el foco en un sistema que sigue mostrando lagunas a la hora de proteger a las víctimas.No hay una única explicación que dé respuesta a este incremento, pues cada feminicidio saca a relucir un factor de riesgo distinto. Medidas ineficaces de prevención, valoraciones del riesgo que se quedan cortas, llamadas de auxilio no atendidas, el llamado "efecto imitación" o un descenso de la concienciación social son algunas de las mencionadas por los expertos consultados por 20minutos. Todo ello con el telón de fondo de un clima social y mediático en ebullición que cuestiona cada vez más la utilidad de las medidas contra la violencia machista. "El nivel de violencia y beligerancia que hay ahora mismo en las redes sociales, en la política y en todos los espacios sobre la violencia de género y el feminismo es elevadísimo. También se ha potenciado mucho el discurso de las denuncias falsas. Entonces, claro, cuando tú ves que ese argumento lo dice alguien con cierta autoridad, el nivel de identificación con esa postura de que los hombres son los grandes perjudicados, lo que hace es subirle esa violencia", señala a este periódico el forense y ex delegado del Gobierno contra la Violencia de Género, Miguel Lorente. La base, según recuerda, está ahí: el machismo, "la construcción que lleva a entender a los hombres que, cuando entienden que su mujer hace algo que no deberían, pueden usar la violencia para corregirla o castigarla". Sobre esos cimientos se construye todo lo demás. También la creciente normalización de la violencia machista entre las generaciones más jóvenes. "Un estudio del Centro Reina Sofía de 2025 decía que el 22% de los chicos y el 16% de las chicas defienden que si la violencia es de poca intensidad, no es un problema para la pareja. Eso de que 'Mi marido me pega lo normal', que se decía en los ochenta, sigue presente", subraya. El propio CIS constató también que solo el 0,7% de los españoles sitúan a la violencia de género entre los tres principales problemas de país."Solo reaccionamos cuando el peligro es inmediato"El último caso confirmado ha sido el del crimen machista de la mujer de 32 años asesinada el martes de varias puñaladas en plena calle en Figueras (Gerona) por su expareja, a la que, en las grabaciones del crimen, se le ve lavándose las manos ensangrentadas tranquilamente justo después. En las últimas 72 horas, la víctima había acudido hasta tres veces al hospital para recoger el parte de lesiones y llevarlo al juzgado. Según Igualdad, en este último caso existían denuncias previas por violencia de género contra el presunto asesino, al igual que en otros 8 casos de los 22 registrados en lo que va de año, es decir, en el 40,9%, cuando la media del año pasado era del 22% con denuncias previas.Lorente sostiene que el sistema continúa actuando demasiado tarde. "Seguimos diferenciando entre riesgo y peligro. Solo reaccionamos cuando el peligro es inmediato", explica, poniendo como ejemplo casos recientes en los que las víctimas habían denunciado, existían antecedentes y aun así no se activaron medidas suficientes de protección. Uno de los datos que más preocupan este año es precisamente ese: el aumento de mujeres asesinadas que sí habían tenido contacto previo con las instituciones. Para Lorente, existe una "normalización" del riesgo y una falta de evaluaciones forenses profundas en sede judicial. "Las valoraciones de riesgo no se están haciendo", denuncia. También la directora de Fundación Mujeres, Marisa Soleto, reconoce la gravedad del momento, aunque pide prudencia antes de concluir que 2026 cerrará con cifras récord. "Hemos tenido un primer trimestre completamente inusual", señala. La jurista reclama que las instituciones estén "más vigilantes" sobre los posibles fallos en el sistema de protección para ver si hay que reforzar algunos ámbitos, como el sanitario, clave en la detección de las violencias. También ve crucial averiguar de qué modo se puede llegar a las mujeres más vulnerables (bien por su edad, porque viven en entornos rurales, porque son pobres, migrantes o tienen una discapacidad) que ni siquiera conocen los recursos que hay a su disposición. Se ha detectado, además, una disminución en las órdenes de protección acordadas en los juzgados. Las denuncias crecen, pero las medidas no. Según el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), en el segundo trimestre de 2025, casi tres de cada diez órdenes solicitadas fueron rechazadas: solo se concedieron el 67,7% de las peticiones. "Los jueces están desconfiando de este instrumento", asegura Soleto. Lo mismo opina Lorente, que Los expertos coinciden, además, en otro elemento inquietante: la violencia ya no se dirige únicamente contra la mujer. Lorente habla de una "violencia extendida" que alcanza a hijos, madres, vecinos o cualquier persona que el agresor perciba como un obstáculo para mantener el control sobre la víctima.A ello se suma la preocupación por los próximos meses. Junio, julio y agosto concentran históricamente un mayor número de asesinatos machistas. Lorente advierte de que España se encuentra ahora mismo "en una situación de riesgo objetivo social" y reclama campañas específicas de concienciación y un refuerzo urgente de los sistemas de protección antes del verano.016Las víctimas de la violencia machista y su entorno pueden pedir ayuda en distintos recursos activos todos los días de la semana y las 24 horas del día: el teléfono 016, el correo electrónico 016-online@igualdad.gob.es y el canal del WhatsApp en el número 600 000 016.En una situación de emergencia se puede llamar al 112 o a los teléfonos de emergencias de la Policía Nacional (091) y de la Guardia Civil (062). Si no es posible hacer esa llamada, en caso de peligro existe también la opción de activar la aplicación ALERTCOPS, que envía una señal de alerta a la Policía con geolocalización.
El año llega a su ecuador con el doble de mujeres asesinadas que en 2025: "El nivel de beligerancia en redes es elevadísimo"
Un total de 22 mujeres han sido asesinadas a manos de sus parejas o exparejas en lo que llevamos de año, la cifra más alta en este periodo desde 2019. El 40% había denunciado a su agresor.








