La baja natalidad se ha convertido en una crisis global. El fenómeno afecta tanto a sociedades ricas como a economías medias y en desarrollo y muchos países envejecen antes de haber accedido a un nivel superior de riqueza. En más de 130 Estados la media de niños por cada mujer se sitúa por debajo de 2,1, que es la tasa de reposición, la que permite mantener la población de un país estable sin inmigración. Es el fenómeno que define nuestro tiempo, con importantes consecuencias en términos de innovación, crecimiento, productividad y nivel de vida. Las causas son múltiples, pero @jburnmurdoch apuntaba en un reciente reportaje en Financial Times una conexión entre el uso masivo de teléfonos inteligentes y redes sociales y el desplome más reciente de la tasa de fertilidad en todo el mundo. El periodista citaba un paper de Nathan Hudson y Hernan Moscoso Boedo, de la Universidad de Cincinnati, que recoge el brusco descenso en el número de nacimientos según se desplegaban las redes de conexión 4G, por el cambio que introducen en la forma en que los jóvenes pasan el tiempo libre, reducen su socialización y sus relaciones llamémoslas románticas. Algo que pasa tanto en Estados Unidos como en Senegal. Belén Carreño también abordaba en su última newsletter de Inteligencia Económica este colapso demográfico global. (Puedes suscribirte aquí)Los dos periodistas citaban a Jesús Fernández-Villaverde, uno de los economistas más seguidos y respetados en redes sociales e investigador de las consecuencias que los cambios demográficos traen a las sociedades. Al hilo del debate generado en torno a esta cuestión, el economista asturiano y profesor de la Universidad de Pensilvania publicaba un post en X sobre las causas de la crisis demográfica. Una publicación con casi 880.000 visualizaciones, que no está nada mal para tratarse de demografía y no del posado de una celebrity. Smartphones are not the explanation for the recent decline in fertility. Instead, they are an accelerator of deeper forces already at work.Let’s start with the facts. Fertility is falling almost everywhere: in rich, middle-income, and poor countries; in secular and religious… pic.twitter.com/fYDw2Hmbgl— Jesús Fernández-Villaverde (@JesusFerna7026) May 18, 2026
No le echemos (toda) la culpa al móvil
Las redes sociales aceleran fuerzas más profundas que explican el descenso de la natalidad en el mundo














