La primera visita de Colo Colo al Claro Arena fue exitosa. El Clásico 189 fue un triunfo, para ser más puntero que nunca. Dio vuelta el marcador ante Universidad Católica (2-1) y le saca brillo al cartel de candidato al título. Era una oportunidad para los albos de dar un golpe al campeonato, sacar distancia respecto a sus escoltas (sobre todo con las derrotas de Huachipato y Limache) y por fin saldar una deuda en la administración de Fernando Ortiz: ganar en un duelo decisivo. El mejor visitante de la liga y la segunda defensa menos batida, chocó ante la delantera más prolífica, que jugaba con un ojo puesto en La Bombonera. Precisamente, por el factor Copa Libertadores, Daniel Garnero tocó el equipo. Hizo tres cambios: en el centrodelantero (Juan Francisco Rossel por Fernando Zampedri) y los volantes interiores (Palavecino y Cuevas, por Zuqui y Jimmy Martínez). Mientras que los colocolinos repitieron la oncena que goleó a Ñublense (sosteniendo el 3-5-2). Para alguien que no siguió el partido, mirando el resultado al entretiempo puede inferir que Colo Colo era más y que impuso sus términos. Pero no. Católica estaba llevando el partido según sus intereses y cada aproximación era peligro de gol. Sin embargo, en un abrir y cerrar de ojos, ese 1-0 de la UC se convirtió en 2-1 para los albos. Un par de apariciones estelares de Javier Correa remontaron un juego que estaba siendo muy complejo para el puntero del torneo. La visita inició presionando alto y con un afán propositivo. Los cruzados buscaron el juego directo, saltando líneas. Así llegó la tempranera apertura de la cuenta. Minuto 8 y Arturo Vidal, de compleja semana, hace un autogol. Rossel le gana en velocidad, saca un centro atrás y el rechazo de Sosa da en el King. El 23 lo pasó mal durante la primera mitad en su labor de líbero, quedando retratado ante la velocidad de un activo Rossel. Ese gol sirvió para activar a la UC, ante un Colo Colo que se extravió, que no se acomodaba al partido y a la cancha. La movilidad y velocidad del ataque estudiantil causaba estragos en la zaga alba, que defendía mano a mano (tres contra tres). En ese sentido, el trabajo de ‘Pancho’ Rossel era destacado, “desordenando” a Vidal. Apareció CorreaEl duelo estaba transitando por carriles normales, pero una emergencia interrumpió el juego cerca de los 18′, debido a que un hincha estudiantil debió ser asistido por el cuerpo médico, ante las insistentes peticiones de fanáticos, pasapelotas y los propios jugadores. El afectado recibió, incluso, masaje de reanimación. Salió en ambulancia rumbo a un centro asistencial. El juego se reanudó y Colo Colo no cambió su estructura, pese a los evidentes problemas defensivos que mostraba. De todos modos, ese paisaje nublado que vislumbraba el Cacique se fue abriendo, gracias a la jerarquía de Javier Correa. En una ráfaga, un par de apariciones del ariete argentino removieron el duelo. En los 42′, convierte un golazo. Sacó un gran remate al ángulo, al segundo palo de un Bernedo que hizo vista a la acción. Y al instante, definió con un disparo ajustado, al primer palo del golero. En un chasquido de dedos, el líder estaba ganando. El ex Estudiantes anda con la pólvora encendida. Eso sí, no volvió para el segundo lapso por molestias físicas. Lo reemplazó Maxi Romero. Garnero mandó a la cancha a Zuqui y Zampedri, para tratar de retomar el mando. La posesión del balón le perteneció a Católica durante el complemento, pero no gozó de los mismos espacios del primer periodo para aprovechar con velocidad. A los albos tampoco era mal negocio ceder en la tenencia en el afán de encontrar algún contraataque. Una que otra ocasión generaron los cruzados. En los 64′, un cabezazo de Zampedri se fue elevado. Luego, en los 66′, el Toro sacó un remate desviado, tras pase filtrado de Palavecino. Pero nada muy claro. Las ideas empezaron a escasear. Y hacia la recta final, se notó el agotamiento post Libertadores. Si Colo Colo hubiese estado más fino, podría haber generado más peligro en el área local. Terminó con 10 por la doble amonestación de Alarcón. Los albos lideran con 30 puntos, ocho más que su escolta Huachipato. Le sacan 10 unidades de distancia a la UC y 13 a la U, que no jugó este fin de semana. Todo gracias a Javier Correa, tan efectivo como provocador. JONNATHAN OYARZUN/PHOTOSPORT Ficha del partidoU. Católica: V. Bernedo; S. Arancibia, D. González, B. Ampuero, E. Mena (46′, F. Zuqui); J. Valencia; C. Montes (71′, D. Corral), M. Palavecino (71′, J. Martínez), C. Cuevas, J. Giani; y J. F. Rossel (46′, F. Zampedri). DT: D. Garnero.Colo Colo: G. Maureira; J. Villagra, A. Vidal, J. Sosa; J. Rojas, A. Madrid (66′, C. Aquino), T. Alarcón, F. Méndez, D. Ulloa (81′, E. Wiemberg); L. Hernández (89’, L. Pastrán) y J. Correa (46′, M. Romero). DT: F. Ortiz. Goles: 1-0, 8′, Autogol de Vidal, luego de una jugada de Rossel; 1-1, 42′, Correa, con un gran remate al segundo palo; 1-2, 45′, Correa, define al primer poste con un tiro ajustado.Árbitro: J. Cabero. Amonestó a Bernedo, Corral, Zampedri (UC); Vidal, Hernández, Alarcón (CC). En los 90′+2, expulsa a Alarcón (CC) con doble amarilla. Estadio Claro Arena. Asistieron 18.516 personas. En cursiva, jugadores juveniles.