El salón Nela Martínez de la Asamblea Nacional se llenó de autoridades, funcionarios, gobernadores, representantes seccionales, asambleístas e invitados especiales durante la ceremonia realizada este domingo, 24 de mayo de 2026, en la que el presidente de la República, Daniel Noboa, presentó su Informe a la Nación.A las 10:21 ingresaron al pleno el presidente de la Asamblea Nacional, Niels Olsen, y el mandatario Daniel Noboa Azín, mientras cerca de 1.500 asistentes aguardaban el mensaje presidencial, tanto en el hemiciclo principal como en las barras altas.Desde las 08:00 comenzaron a llegar los invitados al Palacio Legislativo. Además de los titulares del Ejecutivo y Legislativo, recibieron aplausos la vicepresidenta María José Pinto; el ministro del Interior, John Reimberg; el ministro de Defensa Nacional, Gian Carlo Loffredo; y la asambleísta Annabella Azín, que hizo su ingreso minutos antes que lo hiciera su hijo y presidente Daniel Noboa Azín.PublicidadLa mayoría de los ministros acompañó al jefe de Estado en la rendición de cuentas, junto con los integrantes de la bancada oficialista, Acción Democrática Nacional (ADN), ubicados en la parte central del hemiciclo. Los familiares del presidente Noboa fueron ubicados en las primeras filas del salón plenario.También asistieron representantes del cuerpo diplomático, gobernadores, funcionarios públicos e invitados de distintas nacionalidades indígenas.De los asambleístas invitados, no llegaron los que pertenecen a la bancada de oposición Revolución Ciudadana (RC); tampoco los representantes del movimiento Pachakutik, incluida la segunda vicepresidenta del Parlamento, Carmen Tiupul. PublicidadPublicidadEn cambio, asistió Alfredo Serrano, representante del Partido Social Cristiano, y Cecilia Baltazar, la legisladora expulsada de Pachakutik. También estuvieron algunos independientes, así como asambleístas que antes militaron en la bancada RC, Jhajaira Urresta, Sergio Peña y Mónica Salazar, pero que hoy son aliados de ADN en el momento de consignar el votoPublicidadTampoco llegaron al salón de la Asamblea el alcalde del Distrito Metropolitano de Quito, Pabel Muñoz, y la prefecta de Pichincha, Paola Pabón. Al referirse a la ausencia de los legisladores de la Revolución Ciudadana en la ceremonia, el asambleísta Andrés Castillo, de la bancada ADN, dijo que su electorado debe saber que a los asambleístas se los elige no para que piensen por sí mismos, sino para que representen a la gente, y que la Asamblea Nacional es un espacio en donde se escucha y se aprueba el Informe a la Nación. “Cuidado ellos estén incumpliendo las funciones establecidas en la ley”, advirtió. Para recibir al presidente Noboa, se formó una calle de honor con niños y adolescentes en la entrada principal del hemiciclo.En medio de los asambleístas del oficialismo se sentó Gloria Barros Morillo, una activista de ADN por los migrantes que reside en Nueva York (Estados Unidos). Su atuendo llamó la atención: llevaba un traje tricolor que fue el centro de la conversación y las fotografías con los asambleístas oficialistas.PublicidadElla agradeció la invitación realizada por el asambleísta oficialista Jhonny Lavayen, que representa a los migrantes en Estados Unidos, y dijo que ella mismo preparó su conjunto para este 24 de mayo. Dirigiéndose a los migrantes, los invitó a creer en este Gobierno y que se puede triunfar. La sillas también fueron ocupadas por los consejeros del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (CPCCS), los integrantes del Consejo Nacional Electoral (CNE), los jueces electorales del Tribunal Contencioso Electoral, así como jueces de la Corte Constitucional.En el sector de invitados especiales se ubicaron los excorreístas Fausto Jarrín y Marcela Holguín, que ahora colaboran en el Gobierno.La ceremonia se efectuó en medio de estrictas medidas de seguridad, con un operativo en el que participaron miembros de la Policía Nacional y de las Fuerzas Armadas. El evento duró una hora, que incluyó también un discurso del presidente del Legislativo, Niels Olsen.Olsen le dijo a Noboa: “Presidente, hace una semana rendí mi informe al país, y muchas de las preguntas que surgieron después giraron alrededor de una misma idea: cuál debe ser la relación entre la Asamblea Nacional y el Poder Ejecutivo. Por eso, aprovecho este momento, con el país escuchando, para decir algo que creo y sostengo: que la relación entre funciones del Estado no debe medirse por distancia ni por obediencia. Debe medirse por responsabilidad con el país”, reflexionó.. (I)