NoticiaDe la construcción de una fortuna de 4.500 millones de dólares a la detención del hijo mayor del empresario, señalado por un extraño accidente.Isak Andic, fundador de Mango, y su hijo Jonathan. Foto: @LaOtraCronica/X24.05.2026 13:10 Actualizado: 24.05.2026 13:10
La historia de las grandes fortunas de la moda suele estar ligada a la visión, el riesgo y las dinámicas de dinastías familiares que protegen su legado con recelo. En España, el nombre de Isak Andic se inscribió con letras de oro junto al de competidores de la talla de Amancio Ortega, fundador de Inditex, convirtiendo a la península ibérica en la meca del fast fashion o moda rápida. Sin embargo, el gigante textil Mango hoy no es noticia por sus cifras récord de ventas en el mercado internacional, sino por un expediente judicial por homicidio que apunta directamente al corazón de sus herederos.La multinacional, que a pesar de su enorme tamaño mantiene su estructura como un negocio familiar en el que los Andic controlan el 95 por ciento de las acciones, experimenta un sismo institucional. Su fundador, el hombre que presidió la compañía durante cuatro décadas, falleció el 14 de diciembre de 2024 al caer por un precipicio mientras realizaba una caminata de montaña junto a su hijo Jonathan Andic. Aunque inicialmente el deceso se manejó como un lamentable accidente, las investigaciones dieron un giro radical con la detención del heredero, acusado formalmente del homicidio de su progenitor. LEA TAMBIÉN Del marinero de Estambul a las pasarelas del mundoModelo de la marca MANGO, luciendo uno de sus vestidos Foto:MangoEl origen de este emporio económico se remonta a finales de la década de los años 60, cuando el matrimonio conformado por Manuel Andic y Sol Ermay emigró hacia España huyendo de la inestabilidad política y la crisis financiera provocada por un golpe de Estado militar en Turquía. La familia se asentó en Barcelona, y el dominio del ladino, el antiguo español de los judíos sefardíes, facilitó su inserción social con el respaldo de la comunidad local.El negocio de la confección no estaba en los planes iniciales. Todo empezó con unas blusas bordadas y con la visita de un marinero que quería venderlas. El trabajador de un buque que cubría la ruta comercial quincenal entre Estambul y la capital catalana llegó a la residencia familiar buscando mercancía para intercambiar entre ambos países. Aunque el padre de la casa rechazó la oferta, su hijo menor, Isak, intuyó una oportunidad de oro. LEA TAMBIÉN El adolescente estudiaba en el Instituto de Estudios Norteamericanos, un centro educativo donde se codeaba con los hijos de expatriados estadounidenses y donde la estética hippy marcaba la pauta con camisas de algodón de Sile, pantalones de campana y zuecos. Isak compró las camisas al navegante por un valor de 250 pesetas (1,75 dólares) para revenderlas por el doble en los establecimientos comerciales de Barcelona, estableciendo un canal de suministro recurrente.Con el apoyo de su hermano mayor, Nahman Andic, y de su amigo de la infancia Isak Halfon, el negocio se trasladó a los puestos del mercadillo de la calle Balmes, un espacio de cultura underground que emulaba las ferias de Londres. Allí abrieron los locales Isak I, II y III, incorporando artículos como los vaqueros importados de Estados Unidos y abrigos afganos bordados a mano. Tras expandir las ventas en un vehículo propio por toda España, Isak Andic bautizó sus colecciones con el nombre de Mango, una fruta exótica que conoció en un viaje a Filipinas y cuyo apelativo resultaba fácil de pronunciar en múltiples idiomas."Facilitó el rápido crecimiento inicial de Mango", como le explica a BBC Mundo Marcel Planellas.El especialista en estrategia corporativa también detalló las particularidades del financiamiento de la marca a lo largo de las décadas, destacando la independencia que mantuvo frente a los mercados bursátiles. LEA TAMBIÉN El imperio textil ha crecido a base de "recursos propios, reinvirtiendo sus beneficios y con endeudamiento; sin necesidad de recurrir a la entrada de socios financieros o de salir a cotizar a bolsa", señala el profesor Planellas.Bajo estas premisas, la marca tejió una red global que hoy en día agrupa las siguientes cifras operativas:Más de 16.000 colaboradores vinculados.Presencia comercial en 120 mercados internacionales.Más de 2.900 puntos de venta distribuidos en el mundo.La crisis de sucesión y el regreso del fundadorDetienen al hijo del fundador de Mango. Foto:AFPIsak Andic manejó la corporación con un círculo de colaboradores estrictos, apoyándose en ejecutivos como Enric Casi y Toni Ruiz, actual CEO de la empresa que posee el 5 por ciento restante de las acciones. Sus hijos procreados junto a Neus Raig Tarragó —Jonathan, Judith y Sarah— se vincularon a las labores del grupo. Judith asumió tareas en el departamento de diseño, mientras que Jonathan fue perfilado temporalmente como el sucesor natural del negocio.Jonathan Andic, formado en Suiza, graduado en Comunicación Audiovisual en Estados Unidos y con un MBA de la escuela de negocios IESE, asumió la dirección del lanzamiento de la línea masculina en 2007. Su padre manifestaba con orgullo que el joven era "una gota de agua mía". En el año 2012 recibió el cargo de presidente adjunto y, para 2014, asumió las riendas de la gestión diaria del grupo, permitiendo que el fundador se retirara a recorrer el mundo en su embarcación Nirvana Formentera.La transición, no obstante, coincidió con las secuelas de la recesión económica global de 2008. Las estrategias de Jonathan, orientadas a una agresiva rotación de inventarios y una reducción de tarifas para captar compradores más jóvenes, desorientaron a los clientes tradicionales de la marca y provocaron pérdidas millonarias. Ante la crisis institucional, Isak Andic interrumpió su viaje marítimo, retornó a Barcelona y delegó la dirección general en Toni Ruiz. Jonathan pasó a administrar Punta Na Holding, la sociedad patrimonial de la familia, manteniendo únicamente un asiento sin funciones ejecutivas en la junta de administración de la textil. LEA TAMBIÉN Teléfonos desaparecidos y los misterios de una herencia millonariaIsak Andic, fundador de Mango. Foto:X: @AlertaNews24El quiebre operativo afectó la armonía familiar. Estefanía Knuth, golfista y compañera sentimental del magnate durante sus últimos seis años de vida, testificó ante los investigadores policiales que entre el empresario y su hijo mayor existían "fuertes disputas". En contraste, otros miembros del núcleo familiar y socios comerciales defienden la inocencia de Jonathan y niegan el distanciamiento.El trasfondo económico se posiciona como una de las principales líneas de investigación de la justicia española. La fortuna de Isak Andic, valorada por la revista Forbes en cerca de 4.500 millones de dólares, quedó testada para ser distribuida en partes iguales entre sus tres descendientes, estipulando además una asignación de 5,8 millones de dólares para Knuth. La mujer consideró la cifra insuficiente y reclama 70 millones de euros, abriendo una negociación en la que los hijos ofrecieron 27 millones de euros.Los reportes judiciales publicados por el diario El País revelan detalles sobre las últimas intenciones del empresario y la resistencia de sus allegados respecto al manejo de los recursos familiares. El magnate textil planeaba modificar sus disposiciones de última voluntad con la asesoría de colaboradores cercanos.Andic quería cambiar su testamento, no para legar más dinero a su pareja, sino para crear una fundación para ayudar a personas necesitadas. Llevaba pensándolo tiempo, e incluso estaba ya dándole forma con la ayuda de asesores y personas cercanas. Pero no llegó a hacer ni lo uno ni lo otro. Sus hijos, recoge el diario El País, no estaban muy convencidos con la idea.La jueza a cargo del caso detectó patrones de conducta irregulares que motivaron la captura de Jonathan Andic. El auto judicial detalla que, tras enterarse de los planes de su padre para constituir la fundación benéfica, en el hijo "se produce un cambio notable", el cual pretende reconciliarse y reconoce que su actitud con el dinero no es la correcta.La magistrada sustentó la orden de aprehensión basándose en los siguientes indicios recopilados por las autoridades de criminalística:Contradicciones en las dos declaraciones iniciales rendidas por el sospechoso en calidad de testigo.La extraña desaparición del dispositivo móvil personal del heredero una vez se ordenó la reapertura de las indagaciones.Tres desplazamientos previos realizados por Jonathan durante la semana anterior al siniestro hacia el mismo punto de la montaña donde ocurrió el hecho.El procesado abandonó provisionalmente las celdas de detención tras realizar el pago de una fianza de un millón de euros exigida por el juzgado. Las medidas cautelares vigentes le prohíben abandonar el territorio español, le retiraron el pasaporte y le imponen la obligación de comparecer semanalmente en los tribunales. Pese al escándalo judicial, Mango cerró el ejercicio de 2025 con los ingresos más elevados de su trayectoria, distribuyendo un dividendo de 239 millones de dólares entre los hijos del magnate, cuyo futuro legal permanece en manos de los tribunales de Barcelona.*Artículo desarrollado con apoyo de IA y revisado por un periodista. Sigue toda la información de Internacional en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.













