Por Vicente González24 MAYO 2026Londres es una fiesta, porque despertó un gigante dormido. Arsenal, después de 22 años de espera, pudo vencer a sus fantasmas y alzó el ansiado título de la Premier League. Matemáticamente, los Gunners se habían hecho con el trofeo a mitad de semana, luego del triunfo contra Burnley y el empate del Manchester City ante Bournemouth. Sin embargo, durante este domingo por fin pudieron recibir el galardón y levantarlo frente al público que llegó a Selhurst Park, en la victoria por 2-1 frente a Crystal Palace.Para este compromiso, Mikel Arteta optó por alinear una formación alternativa. La decisión se sostuvo en dos argumentos: darle descanso a los titulares después de una desgastante temporada y refrescar al equipo de cara a la final de la UEFA Champions League, el próximo sábado ante el PSG de Luis Enrique. Y aunque los cañoneros no salieron a la cancha con sus mejores valores, aquello no fue impedimento para que dominaran a sus oponentes en condición de forasteros. Con goles de Gabriel Jesús (41′) y Noni Madueke (47′), los de Emirates finalizaron una temporada de ensueño con broche de oro. El descuento de Jean Pierre Mateta (88′) solo sirvió para maquillar el marcador, para un Palace que también tenía la mente puesta en la final de la Conference League.Salud al campeónLuego del pitazo final, la entrega de la copa tardó más de lo esperado. Y es que el cuadro local también vivía una especial ceremonia: despedían al entrenador Oliver Glasner, el austríaco que hizo historia al darles la Copa FA y la Community Shield (los únicos títulos en la historia de la institución) y que, de pasada, los instaló en una final internacional.Sin embargo, para un equipo que aguardó por dos décadas, esperar por unos minutos no fue problema. Con Bukayo Saka y Martin Odegaard como los designados para levantar el trofeo, Arsenal cortó de una vez por todas con su larga sequía e inscribió la estrella 14 en su firmamento. Tuvieron que transcurrir 20 años para lograr un hito de esta envergadura, puntualmente desde el curso 2003-2004, cuando ‘Los Invencibles’ de Thierry Henry y Dennis Bergkamp maravillaron al fútbol mundial con un invicto que se mantuvo a lo largo de las 38 fechas. En cuanto a los números, fue un rendimiento excepcional para los de Arteta, que remataron la campaña de campeón con 85 puntos y siendo el equipo menos batido, con apenas 27 goles en contra. Como pilares del esquema del DT vasco, destacó la solidez en la portería y en la defensiva, personificado en figuras como el golero David Raya y los zagueros Gabriel Magalhaes y William Saliba. Yendo hacia la mitad del campo, Declan Rice se erigió como un líder absoluto e, incluso, llegó a ser uno de los favoritos para el Mejor Jugador del Año (el premio lo acabó ganando Bruno Fernandes, por su récord de asistencias con Manchester United). En la ofensiva, en tanto, Viktor Gyökeres llegó como la gran carta de gol y respondió con creces: fue el máximo anotador del club con 14 festejos. Este gran funcionamiento en todos los sectores del campo le permitió a los Gunners ganar una auténtica batalla al Manchester City de Pep Guardiola, escuadra que lo acechó durante toda la temporada. Quedará marcado por siempre aquel triunfo en la agonía contra West Ham, en la jornada 36, que más allá de encaminar el título, condenó a los Hammers al descenso y le dio a Tottenham la posibilidad de asegurar la permanencia en la Premier League.NEWSLETTEREl DeportivoLunes, 8:45 AMUna selección especial con la cobertura y análisis de los eventos deportivos más importantes del fin de semana, por el equipo de Deportes de La Tercera.Al suscribirte estás aceptando los Términos y Condiciones y las Políticas de Privacidad de La Tercera.
La ansiada estrella 14, en el firmamento Gunner: Arsenal vuelve a levantar el título de la Premier League tras 22 años - La Tercera
En una jornada marcada por el adiós de Guardiola en Manchester City y la permanencia de Tottenham, los Gunners cerraron su temporada con broche de oro tras imponerse al Crystal Palace. Luego de varias campañas de decepciones, alzaron el esquivo trofeo que se hizo esperar por más de dos décadas.













