West Ham United consumó su descenso a la Championship en la última fecha de la Premier League, a pesar de haber derrotado por 3-0 a Leeds United en el Estadio Olímpico de Londres. El triunfo de los Hammers se transformó en un final lleno de lágrimas debido a la victoria en simultáneo de Tottenham, su rival directo en la lucha por la permanencia, que venció 1-0 a Everton y sentenció el destino del club del este de Londres.

David Sullivan, accionista mayoritario del WHU, en el foco de la tormenta

Jordan Pickford, arquero de la selección inglesa, quedó en el ojo de la tormenta tras ser visto de fiesta en un club nocturno

La tarde había arrancado con una enorme ilusión en las tribunas cuando el delantero argentino Valentín "Taty" Castellanos abrió la cuenta a los 21 minutos del segundo tiempo. Poco después, el emblema y capitán Jarrod Bowen estiró la ventaja y Callum Wilson cerró la goleada para decretar un triunfo sólido en la cancha, pero las radios y los celulares en las tribunas traían las peores noticias desde el otro rincón de la capital británica.

Este retroceso representa un golpe durísimo y difícil de asimilar para una institución que hace apenas unas temporadas celebraba la conquista de la UEFA Conference League. Pasar de la gloria europea y codearse con la élite continental a disputar el durísimo e interminable torneo de ascenso británico expone una crisis institucional y deportiva sin precedentes en el club.