Contenido automatizadoResidentes de Mongbwalu incendiaron una instalación de Médicos Sin Fronteras, generando pánico y la huida de personas bajo observación.Dieciocho pacientes, sospechosos de estar contagiados con ébola, escaparon tras ataque a centro de salud en República Democrática del Congo Foto: EFEPERIODISTA24.05.2026 07:41 Actualizado: 24.05.2026 07:41
Un grupo de residentes de la localidad de Mongbwalu, en la provincia de Ituri, al este de la República Democrática del Congo (RDC), atacó e incendió una tienda de aislamiento de un centro de salud gestionado por la organización humanitaria Médicos Sin Fronteras.El incidente, ocurrido el pasado viernes por la noche, provocó la huida de 18 pacientes con posibles infecciones de ébola, quienes actualmente se encuentran en paradero desconocido. Los hechos se enmarcan en un contexto de creciente tensión social y resistencia comunitaria frente a las medidas sanitarias implementadas para contener un brote de la variante del virus. LEA TAMBIÉN Personal sanitario se prepara para trasladar el cuerpo de una víctima de ébola en Bunia. Foto:EFEEl doctor Richard Lokudi, director del hospital de Mongbwalu, le dijo a 'Associated Press' que el ataque no causó heridos directos por el fuego, pero generó pánico entre el personal médico y los pacientes. La instalación destruida estaba destinada específicamente a la atención de casos sospechosos y confirmados de ébola. La salida de las 18 personas bajo observación médica genera preocupación entre las autoridades sanitarias debido al riesgo potencial de propagación del virus en la comunidad.Este suceso representa el segundo ataque contra infraestructura médica en la región en una semana. El jueves previo, otro centro de tratamiento en la localidad de Rwampara fue incendiado luego de que se impidiera a una familia retirar el cuerpo de un residente fallecido bajo sospecha de portar el virus. LEA TAMBIÉN Restricciones y situación epidemiológica del broteLos protocolos estipulan que los cuerpos de las víctimas de ébola son altamente contagiosos, por lo que las autoridades locales y organizaciones humanitarias gestionan los entierros para evitar el contacto directo. Esta práctica ha generado fricciones con la población local, que tradicionalmente realiza preparativos familiares y funerales comunitarios.El sábado se llevó a cabo un entierro en Rwampara bajo el resguardo de soldados armados y efectivos policiales. David Basima, líder de equipo de la Cruz Roja encargado de los sepelios, señaló que el personal enfrentó resistencia por parte de los jóvenes y residentes de la comunidad, lo que requirió la intervención de las fuerzas de seguridad para garantizar la protección de los trabajadores sanitarios.El brote está causado por la cepa Bundibugyo del virus, para la cual actualmente no existen vacunas. Foto:EFEAnte el incremento de las tensiones y el avance de los contagios, las autoridades del noreste de la RDC prohibieron la realización de velorios y limitaron las reuniones públicas a un máximo de 50 personas.Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) elevó la categorización de riesgo para el país de "alto" a "muy alto", aunque precisó que el riesgo de propagación global se mantiene bajo. El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, detalló la existencia de 82 casos confirmados y siete muertes oficiales, pero advirtió que la magnitud real del brote podría ser considerablemente mayor. LEA TAMBIÉN Actualmente, se registran 750 casos sospechosos y 177 muertes bajo investigación. El avance de la enfermedad se vio favorecido debido a que el virus de Bundibugyo, una variante inusual de ébola para la cual no hay vacuna disponible, circuló sin ser detectada durante semanas en la provincia de Ituri, dado que las pruebas iniciales buscaban identificar una cepa más común.*Este contenido fue reescrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basado en información de conocimiento público divulgado a medios de comunicación. LEA TAMBIÉN Sigue toda la información de Salud en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.










