Madrid (EFE).- Una multitudinaria manifestación, a la que han asistido más de 100.000 personas según la organización, ha clamado este domingo por el centro de Madrid por una vivienda digna y ha llamado a la desobediencia inquilina y a iniciar un proceso hacia una huelga general.
Esta marcha supone «un punto de inflexión» y el comienzo de un nuevo ciclo de movilizaciones por el derecho a una vivienda digna que contará con manifestaciones en más de 30 ciudades durante las próximas semanas y culminará a finales de junio.
Encabezada con una pancarta bajo el lema ‘La vivienda nos cuesta la vida’, la manifestación, convocada por el Sindicato de Inquilinas de Madrid, ha partido a las 12:30 desde el paseo del Prado para concluir alrededor de las dos de la tarde en la calle Sevilla entre gritos de los asistentes durante todo el recorrido para protestar por la escalada de los precios de la vivienda y la precariedad habitacional.
«La dictadura del rentismo»
Antes de arrancar, en declaraciones a los medios, la portavoz del Sindicato de Inquilinas, Alicia del Río, ha llamado a la «desobediencia» como única vía y «herramienta legítima» para luchar contra «la dictadura del rentismo», advirtiendo de que no van a someterse «a ningún chantaje de ningún casero» y no aceptarán ni sus precios ni sus contratos.










