Unas 200 personas se han concentrado este domingo frente al Consolat de Mar, sede de la Presidencia balear, para mostrar su rechazo a la concentración convocada este mismo día por la organización neonazi Núcleo Nacional junto a Sa Feixina, el mayor monumento franquista de las Illes Balears, que fue inaugurado por Francisco Franco.

Los manifestantes han reclamado la retirada del monolito franquista que, a pesar de haber sido contextualizado y resignificado en el pasado para cumplir con la Ley de Memoria Histórica y borrar las referencias franquistas, sigue manteniendo una alta carga histórica y emocional. Fue levantado por donaciones al régimen para conmemorar al Crucero Baleares, emblema del “martirio nacional” y utilizado como herramienta de propaganda en todo el país.

La protesta, impulsada por Coordinadora Antifeixista de Mallorca, ha transcurrido de forma pacífica y bajo vigilancia policial. Durante la concentración se han escuchado consignas como “Fora feixistes dels nostres barris”, “Mallorca serà la tomba del feixisme” o proclamas en defensa de la lucha obrera y contra el avance de la extrema derecha.

Muchos asistentes portaban banderas republicanas y palestinas, además de pancartas contra el fascismo y en favor de la memoria democrática. Entre los asistentes estaban políticos como Vicenç Vidal, Neus Truyol o David Pujol, de MÉS, o Lucía Muñoz y Jesús Jurado, de Unidas Podemos.