Entre las múltiples dimensiones que tuvo el estallido social, Josefina Araos recuerda la mañana del sábado 19 de octubre. La noche previa, más de 20 estaciones de Metro fueron incendiadas. Y, sin embargo, en ese momento la gente en la calle no pedía represión. El gobierno de Sebastián Piñera estaba descolocado y, desde el flanco más a la derecha, el entonces diputado José Antonio Kast exigía más mano dura. Para el líder republicano se trató de un “estallido delictual”.-Usar la categoría de “estallido delictual” puede servir para lograr impacto mediático, pero no alcanza para comprender el fenómeno -dice Araos.La historiadora y columnista de La Tercera agrega:-Confío en que el Presidente Kast esté hoy rodeado de referencias más sofisticadas, no solo respecto de esa crisis en particular, sino de la realidad chilena en general.Candidata a doctora en Filosofía, Josefina Araos cree que parte de la derecha chilena suele mirar con recelo el debate de ideas. Y eso, eventualmente, puede traducirse en la dificultad de interpretar fenómenos sociales.-A ti no te debiera preocupar solo la violencia del 18 de octubre. Te debiera preocupar qué está pasando en Chile, qué problemas hay en nuestra sociedad que hicieron posible que la gente no se indignara cuando quemaron el Metro. Esa es la pregunta.Subdirectora del IES, centro de pensamiento que cumple 20 años, Araos forma parte de una generación que ha ampliado el horizonte intelectual de la derecha más allá de la economía y las políticas públicas. Para ella, los límites interpretativos marcaron a los gobiernos de Sebastián Piñera y siguen tensionando a las nuevas derechas.19 mayo 2026