Al menos 30 personas han muerto y otras 102 han resultado heridas este domingo tras un ataque con explosivos contra un tren de cercanías en Quetta, en el oeste de Pakistán, que se dirigía a una zona residencial militar.

El Ejército de Liberación de Baluchistán (BLA) ha reivindicado el ataque y ha asegurado que fue una acción suicida contra un convoy que transportaba personal de seguridad, según informa EFE.

“El Ejército de Liberación de Baluchistán asume toda la responsabilidad de esta operación”, ha afirmado Jeeyand Baloch, portavoz del grupo separatista.

Según informaron las autoridades, se cree que la explosión ocurrió en las vías del tren, cerca del paso a nivel de Chaman Phatak, un cruce ferroviario situado en la capital de la provincia de Baluchistán, ubicada a unos 125 kilómetros de la frontera con Afganistán.

La potencia de la detonación ha provocado el descarrilamiento de la locomotora y tres vagones, dos de los cuales han llegado a volcar, y la onda expansiva ha destruido una decena de vehículos estacionados en las inmediaciones y ha destrozado los cristales de los edificios colindantes.