El Gobierno exhibirá este 25 de mayo su fragmentación interna en la ceremonia religiosa del Tedeum patrio. Porque Karina Milei se encargó de dejar afuera del evento a Victoria Villarruel. La secretaria general de la presidencia decidió no enviarle invitación a la vicepresidenta y dejar a la vista la ruptura en la cúpula del Poder Ejecutivo. Todo en medio de diferentes batallas que cruzan al oficialismo. Fuentes oficiales se encargaron de divulgar cómo se dieron los hechos el sábado al mediodía. Precisaron que las invitaciones fueron cursadas formalmente por la secretaría general de la Presidencia a través del área de ceremonial. Con ese poder, Karina excluyó a la titular de la Cámara de la actividad en la catedral metropolitana. Este destrato de parte de la hermana del jefe de Estado a Villarruel no se había producido en los últimos dos años, en los que asistió y atravesó tensos momentos con el economista, quien ni siquiera la saludó. En la Iglesia reforzaron este mensaje, para dejar bien en claro que no tuvieron relación alguna con la determinación con la dirigente que hoy está enfrentada con los hermanos Milei. Indicaron que las invitaciones al Tedeum son responsabilidad exclusiva de la Presidencia de la Nación y que existe un protocolo específico, que otorga pautas para organizar el evento.
Milei ante su tercer Tedeum: entre la exclusión de Villarruel y la desconfianza con la Iglesia
El Presidente está convencido de que las críticas de la representación del clero están alineadas con el peronismo. Es el mar de fondo de la incomodidad que se respira dentro de la Casa Rosada ante la posibilidad de que monseñor Jorge García Cuerva ofrezca un discurso crítico sobre la fragilidad de la situación social y el nivel de violencia del discurso político. Ya hubo un reto para el alcalde Jorge Macri por su intervención policial en barrios populares. El plan de reducción de daños del Gobierno incluyó una reunión privada, la apuesta por la visita de León XIV y el relanzamiento de una nueva Ley de Ludopatía.











