En la localidad de Agua de Oro, en las Sierras Chicas, un movimiento impulsado por un filósofo, educador y productor cultural junto a artistas consagrados desafían el centralismo cultural y los estigmas sobre la juventud. Se trata de “Ya Son”, un semillero sin fines de lucro para artistas adolescentes a quienes se busca profesionalizar y dar una oportunidad en el medio. El proyecto, ideado por Jesús Silveyra, propone que figuras con trayectoria acompañen a jóvenes talentos locales con la intención de visibilizar las expresiones adolescentes que se detectan en las escuelas. Utiliza la creación artística como una herramienta de empoderamiento y de prevención.

Así, respaldado por un mentor, cada joven enfrenta después de meses de trabajo un “desafío anual” profesional, que va desde grabar en estudios hasta realizar muestras en espacios culturales.

Silveyra vive en las Sierras Chicas hace ocho años, pero lleva más de 15 trabajando en América Latina en proyectos donde convergen la educación, el arte y la innovación pedagógica. Lideró en Buenos Aires una ONG de arte y transformación social cuyo lema era “Todos somos necesarios”. “Hoy retomo esa premisa para referirme a los artistas adolescentes: ellos también son fundamentales para nuestra escena cultural y así deberíamos integrarlos”, asegura. Actualmente, divide su tiempo entre el acompañamiento a gobiernos locales en el desarrollo de proyectos educativos territoriales y la coordinación de “Ya Son”, este semillero que busca potenciar el talento emergente, tanto a nivel local como regional.