Se define el Torneo Apertura. Y Córdoba, escenario de la final, está revolucionada. La ocupación hotelera está prácticamente al 100 por ciento. Y con los dos planteles concentrados, ya está todo listo para que la pelota empiece a rodar este domingo desde las 15.30 en el Mario Kempes, con 50 mil personas (25 mil de cada hinchada) en las tribunas.Belgrano y River dirimen el título. Y en la noche previa, los capitanes de ambos equipos anticiparon el partido decisivo. Los dos Lucas. Los dos Chinos. Zelarayán, el enganche de Belgrano. Y Martínez Quarta, uno de los referentes defensivos de River. Dos futbolistas con sentido de pertenencia por sus clubes. Ambos surgieron de sus instituciones y, después de sus experiencias en el exterior, regresaron con el sueño de tener la foto levantando la Copa. Pero solo uno lo logrará.A las 20.45 puntual, en una sala colmada del primer piso del hotel Quorum de Córdoba, comenzó la conferencia de prensa organizada por la Liga Profesional, con rock nacional de fondo y la cortina musical que acompaña cada transmisión oficial. El mediocampista ofensivo de Belgrano llegó tras el impactante banderazo en Alberdi. El defensor de River arribó directamente desde el aeropuerto junto a la delegación millonaria.Con una presentación que incluyó un video con el recorrido de ambos equipos en los playoffs y la locución de Chiqui Rubio, jefe de prensa de la Liga, se dio el puntapié inicial del evento. Luego apareció la Copa, que dos empleados de la LPF sacaron de un cofre y acomodaron entre los dos futbolistas.“¿Quién responde primero?”, preguntó Martínez Quarta mirando a Rubio.“Vos”, le devolvió el jefe de prensa. Y ahí arrancó el defensor de River.“Estamos contentos de estar acá. Quiere decir que hicimos las cosas muy bien. Nos encuentra en un lindo momento y, pase lo que pase, tenemos que sentirnos orgullosos de lo que logramos hasta acá. Nos convertimos en un grupo luchador. No es un mensaje conformista, pero estamos felices de estar acá y esperamos darle una alegría a nuestra gente”, afirmó.“Nos encuentra en un muy buen momento. Tuvimos una seguidilla de partidos en pocos días, con muchas cosas por analizar, pero el envión anímico es muy fuerte por cómo se dio el último partido con Argentinos. Empezamos en desventaja, lo empatamos y después ganamos por penales. Hicimos un gran esfuerzo en este semestre y por eso estamos acá, disfrutando este momento”, comentó Zelarayán, que tiene el pelo teñido de celeste tras la promesa que hizo luego del triunfo en el clásico ante Talleres.“Está a la vista de todos la calidad de jugadores que tiene Belgrano. Tiene muy buenas individualidades y creció mucho como equipo. No va a ser el mismo Belgrano al que enfrentamos hace un mes y tendremos nuestras precauciones. Ellos vienen con un envión anímico importante, pero nosotros también y con ganas de coronar algo que buscamos hace mucho y que nos costó un gran esfuerzo”, analizó Martínez Quarta.“Conocemos muy bien a River y los grandes jugadores que tiene. Es un equipo con mucha jerarquía y que además sumó muchos jóvenes que lo están haciendo muy bien”, destacó el jugador de Belgrano, quien además confesó que “ser hincha es algo difícil de gestionar”, aunque aclaró que “solo piensa en ser campeón y darle una alegría a la gente”.Sobre jugar en el Kempes, Martínez Quarta comentó: “La sede ya estaba definida y mucho no se puede hacer. Pero me trae buenos recuerdos porque mi primer título con esta camiseta fue en esta cancha, contra Central en la Copa Argentina 2016. Además, hay mucha gente de River y con los que viajaron nos vamos a sentir bien acompañados”.Y Zelarayán respondió: “Que se juegue en Córdoba no es una presión para nosotros. Es una cancha a la que fuimos muchas veces de visitantes. Incluso hace dos semanas jugamos ahí. No siento que seamos locales, pero sí que vamos a estar muy bien acompañados por nuestra gente. Va a haber 25 mil Piratas y eso es una motivación enorme”.Martínez Quarta también fue contundente cuando le preguntaron si imaginaba hace algunos meses a River jugando esta final. “Hace tres meses ninguno imaginaba esto. Sobre todo ustedes”, disparó entre risas mirando a los periodistas.Y agregó: “Por eso digo que, pase lo que pase mañana, tenemos que sentirnos orgullosos. No fue fácil. Se fue el técnico más ganador de la historia del club y nos golpeó mucho. Pero como grupo supimos salir adelante. Estamos orgullosos de lo hecho y mañana trataremos de darle una alegría a nuestra gente y también a nosotros mismos, porque sufrimos mucho y nuestras familias también”.El Chino de River, de 30 años, volvió hace un año y medio después de su paso por la Fiorentina y tras haber sido bicampeón de América con la Selección. Tuvo altibajos, pero lideró igualmente la defensa del Millonario, que buscará volver a gritar campeón tras dos años sin títulos y tres sin vueltas olímpicas en torneos de Liga.“La unión del grupo y el ir siempre al frente. Tenemos un espíritu luchador”, resumió como fortalezas de este River de Coudet.El Chino de Belgrano también tiene 30 años y es la gran figura del equipo cordobés. Los hinchas lo aman y hasta piden una estatua para él. Es la bandera del Pirata, que busca el primer título de Primera División de su historia. Casualidades del fútbol: alguna vez estuvo en el radar de River durante el primer ciclo de Marcelo Gallardo, aunque finalmente nunca llegó al club de Núñez.“La unión del grupo también es nuestra fortaleza. Durante el campeonato pasamos malos momentos y ahí fue cuando más unidos estuvimos. Además, tenemos un gran sentido de pertenencia: hay muchos chicos surgidos de las Inferiores y el cuerpo técnico está muy identificado con el club”, explicó Zelarayán.El cierre quedó para las risas con José María Listorti, que participará del show previo a la final, y para los aplausos dedicados a Fabio Santana, veterano de Malvinas que cantará el Himno Nacional.Después llegaron las fotos. Una junto a Yael Falcón Pérez, árbitro de la final, que dijo vivir esta designación “con mucha alegría y responsabilidad”. Y otra con la Copa, esa que este domingo solo uno de los dos podrá levantar.