Ha sido muy, muy cerca de la Casa Blanca. Tanto, que los disparos han resonado en el interior hasta el punto de que periodistas que estaban en los jardines del edificio presidencial se han tirado al suelo por temor a las balas. Un tiroteo en uno de los controles en el perimetro de las calles adyacentes a la Casa Blanca entre el Servicio Secreto y un supuesto atacante armado ha terminado con el asaltante muerto y un viandante herido.
Según informa NBC; el hombre que abrió fuego ha sido identificado como Nasire Best, de 21 años. De acuerdo con las informaciones, Best tenía problemas de salud mental, creía ser Jesucristo y había intentado entrar a la Casa Blanca en el pasado.
El Servicio Secreto ha declarado este sábado por la noche que, según una investigación preliminar, la persona se acercó a un control de seguridad, en la calle 17 con la avenida Pensilvania, poco después de las seis de la tarde, sacó un arma y comenzó a disparar contra los agentes.
Según el comunicado oficial, los agentes respondieron al fuego y alcanzaron al sospechoso, quien fue trasladado al Hospital de la Universidad George Washington, donde falleció posteriormente.
Un transeúnte resultó herido, pero un funcionario policial indicó que no estaba claro si fue alcanzado por los disparos iniciales del sospechoso o por los posteriores de los agentes.










