Desde el exterior, el Mall Ir�n es una estructura mastod�ntica ubicada al costado del lago Chingar. Un espacio tan vasto que podr�a incluir 4,5 vaticanos en su interior o todo el principado de M�naco, seg�n clamaba la emisora local, Press TV.Las estad�sticas vinculadas a la obra -que se inaugur� en 2018 pero todav�a no est� concluida- son tan abrumadoras como la misma intenci�n del proyecto. El que dice ser el mayor centro comercial del mundo abarca por ahora 1,95 millones de metros cuadrados. Uno se topa en su interior con una pista de patinaje sobre hielo, de tenis, un peque�o estadio, un lago, un jard�n interior, bibliotecas, galer�as de arte y pasillos interminables repletos con las m�s de 2.500 tiendas, a cada cual m�s ampulosa, instaladas en el complejo.Pero los visitantes que recorrieron durante horas el enorme espacio el pasado d�a 15 -una jornada festiva en Ir�n, propia para la confluencia en este tipo de lugares- echaron en falta un elemento b�sico: clientes.Ashraf Sadegh, que regenta una tienda de bolsos en las instalaciones desde hace cinco a�os, afirma que no se trata de una imagen inusual. �Ahora los fines de semana son como d�as laborables. Hace cinco a�os est�bamos llenos. Ahora, en el mejor de los casos, tengo una media de siete clientes por d�a�, precisa la iran� de 47 a�os.��Por qu�? La gente no tiene dinero para comprar y adem�s los precios se han disparado. �Ves este bolso?�, dice se�alando a un producto de una marca local. �Hace tres d�as costaba 2,5 millones (de tomanes, unos 28 euros), ahora lo he tenido que subir a tres millones (poco m�s de 30 euros)�, asegura la se�ora.Para el r�gimen local, el Mall Ir�n es un s�mbolo de la ambici�n que atesora la Rep�blica Isl�mica y por ello, la propia embajada de ese pa�s en Australia, se encarg� de difundir v�deos del interior del centro comercial como elemento de propaganda durante la �ltima guerra con Estados Unidos e Israel.Sin embargo, la suerte del proyecto del Mall Ir�n atesora todo el simbolismo necesario para aludir a la precaria situaci�n de la econom�a local. Obra del conocido empresario Ali Ansari -due�o de propiedades en Europa, incluida la isla de Mallorca, y Gran Breta�a por valor de 400 millones de euros, seg�n inform� el diario Financial Times-, la construcci�n del Mall Ir�n acab� llevando a la ruina al Banco Ayandeh, fundado tambi�n por Ansari.Tras acaparar m�s de 5.000 millones de d�lares en p�rdidas, en gran parte por su apoyo irrestricto al desarrollo del recinto comercial, las autoridades locales decidieron disolver el a�o pasado la instituci�n financiera.PrecariedadLa desaparici�n del Banco Ayandeh y la ausencia de clientes en el Mall Ir�n son un reflejo de la precariedad econ�mica que afronta la naci�n persa, agravada por la guerra iniciada por Israel y Estados Unidos, y el posterior doble bloqueo que sufre el estrecho de Ormuz, vital para el suministro del pa�s y la venta de su petr�leo.Las estad�sticas oficiales admiten que la inflaci�n anual se sit�a actualmente en torno al 53,7 por ciento y en el caso de los alimentos, supera el 115 por ciento. El brutal castigo del conflicto a una econom�a que ya languidec�a desde hac�a a�os se tradujo en cuesti�n de semanas en el despido de cientos de miles de trabajadores.Alireza Mahjoub, secretario general del sindicato nacional de trabajadores iran�es, conocido como Khaneh Kargar, admiti� la p�rdida �directa� de 130.000 empleos y la de otros 600.000 de forma �indirecta�.Desempleo rampanteUna estimaci�n que todav�a fue m�s pesimista en boca del n�mero dos del ministerio de Trabajo, Gholamhossein Mohammadi, que dijo que el conflicto ha dejado en la calle a unos dos millones de trabajadores, que se sumar�an a los otros dos millones que ya afrontaba el pa�s antes del inicio de las hostilidades.Los medios controlados por el r�gimen promueven una narrativa que intenta contrarrestar esta percepci�n. Para el economista Hossein Razavipour, citado por la agencia Irna, las afirmaciones que hablan del �colapso� de la econom�a local son �propaganda y guerra psicol�gica�. �Las p�rdidas son significativas�, admiti� pero opin� que el nuevo sistema de pago por el tr�nsito del estrecho de Ormuz que Teher�n pretende oficializar servir� como contrapeso a la crisis y los hipot�ticos ingresos que genera ayudar�n a financiar el retorno a la normalidad.Una opini�n que contradice de forma radical el tambi�n experto en econom�a Hossein Raghfar. Sentado en su despacho de la Universidad Zahra de Teher�n, el tambi�n profesor inicia la conversaci�n con una declaraci�n devastadora: �La econom�a iran� no es funcional, y eso no se debe s�lo a las p�rdidas acumuladas durante la guerra. El principal problema son los errores de las pol�ticas econ�micas de los sucesivos gobiernos, que est�n socavando la estabilidad social�.El origen Raghfar indica que el recorrido descendente de las finanzas locales no ha comenzado en 2026 sino mucho antes. Lo sit�a en 1993, cuando dice que el presidente Akbar Hashemi Rafsanjani decidi� adoptar una orientaci�n �neoliberal� en cuestiones econ�micas, que deriv� en un sistema dominado por jerarcas y oligopolios.Arranque de la sesi�n de la bolsa de Teher�n.JAVIER ESPINOSAEl profesor universitario realiza una descripci�n demoledora del sistema instituido por la Rep�blica Isl�mica, que define como una estructura �absolutamente corrupta�, �controlada por los oligarcas, en gran parte antiguos generales y sus familiares, que han creado una red de influencia para saquear al estado�.�Las protestas de enero (donde las fuerzas de seguridad mataron a miles de manifestantes) tampoco han sido algo inusual. Llevamos 85 revueltas del pan (se refiere a algaradas motivadas por la carest�a) en estos 37 a�os. Las sanciones son un problema pero el principal es el gobierno y su miop�a pol�tica�, agrega.Con un 30 por ciento de la poblaci�n por debajo de la l�nea de la pobreza -seg�n su estimaci�n- y una devaluaci�n de la moneda �sin precedentes en la historia del pa�s�, a�ade, �los efectos colaterales de la crisis son enormes: se ha multiplicado la prostituci�n, el trabajo infantil o la inseguridad, debido al aumento de los robos�.La ofensiva a�rea de Estados Unidos e Israel no s�lo se centr� en objetivos militares, sino que intent� resquebrajar a�n m�s la capacidad econ�mica del pa�s, golpeando centros industriales tan significados como sus dos principales factor�as de acero: la de Mobarakeh, en Isfahan -la mayor de su tipo en Oriente Pr�ximo- y la de Khouzestan, en la ciudad de Ahvaz.Cierre de f�bricasUn responsable de la segunda instalaci�n, Mehran Pakbin, reconoci� a los medios iran�es en abril que los bombardeos hab�an forzado la clausura de la f�brica, que necesitar� entre �seis meses y un a�o� para reanudar la producci�n.Ese mismo mes, las autoridades locales prohibieron la exportaci�n de acero -hasta este conflicto Ir�n se situata entre los 10 primeros productores de este material a nivel global- confirmando de facto el significativo menoscabo que ha sufrido este sector industrial. Mobarakeh y Khouzestan generaban en torno a un 35 por ciento del total del acero iran�.Los responsables del ramo han intentado contrarrestar las informaciones m�s alarmistas -el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, se vanaglori� de haber eliminado un 70 por ciento de la producci�n de acero iran�- y dijeron que �es incorrecto decir que se ha detenido por completo la producci�n�, en palabras de un alto ejecutivo del sector, Nader Soleimani, ciado por la agencia semioficial Isna.Los estragos se han extendido a varias refiner�as como las de South Pars, Lavan y Siri, que fueron atacadas, sin que se conozca el alcance de los da�os que sufrieron.Un representante iran�, Esmael Saqab Esfahani, reconoci� recientemente que el pa�s ya enfrentaba un claro d�ficit a la hora de cubrir las necesidades locales de combustible. Seg�n las cifras que proporcion� a los medios iran�es, antes de la guerra el pa�s se ve�a obligado a importar entre 20 y 25 millones de litros de gasolina diarios.Producci�n paralizadaUn alto cargo de la administraci�n local, Mohamed Mehdi Hadavi, citado por la agencia Mehr, ha reconocido el significativo menoscabo econ�mico causado por el la conflagraci�n. �Ha paralizado o interrumpido las l�neas de producci�n en muchas unidades industriales, lo que ha provocado la reducci�n en la capacidad de producci�n, despidos e interrupci�n en las cadenas de suministro�, apunt�.En las calles de Teher�n, los comerciantes consultados coinciden en se�alar un s�bito aumento -superior incluso al alza incesante de los precios de otros productos- de todos los art�culos vinculados con el pl�stico. �Desde hace tres meses no recibimos tuercas (de pl�stico). El bombardeo de las plantas petroqu�micas ha disparado los precios�, explica Hussein, propietario de un peque�o negocio de este tipo de art�culos, en las inmediaciones del Gran Bazar de Teher�n.El conocido centro de comercio capitalino, uno de sus referentes econ�micos, es otro ejemplo del decrecimiento efectivo de la capacidad adquisitiva de los ciudadanos locales. La presencia de clientes es m�nima. Es lo que explican los due�os de los negocios consultados.El reputado sector de las cotizadas alfombras persas est� pr�cticamente vac�o. �Cuando comenz� la guerra se bloquearon todas las exportaciones. Mi negocio se basaba en exportar un 70 por ciento de estas alfombras a Arabia Saud�. Ahora no hay manera. No hay vuelos ni barcos. Para colmo, los materiales con las que se fabrican han aumentado un 30 por ciento y eso impide tambi�n que las adquieran los iran�es�, comenta Khalid Nashiburi, en su peque�o habit�culo en el Gran Bazar. Tras 80 d�as de clausura, el pasado d�a 19 la Bolsa de Valores de Teher�n decidi� reabrir sus cotizaciones con una recatada ceremonia.Empresas desconectadasUn evento donde la gran pantalla del centro financiero difundi� primero im�genes del ayatol� Ruhollah Jamenei y de los militares locales antes de pasar al tradicional repique de la campa�a, que marca el inicio de la sesi�n.El m�ximo responsable del centro, Hojatolah Saydi, admiti� que �un tercio� de las firmas registradas en la instituci�n no han podido volver a cotizar ante los da�os que han sufrido en la contienda. �Son las empresas petroqu�micas y de acero�, precis�.Los guarismos que presentaban las pantallas del centro financiero corroboraron sus palabras. Al menos 46 empresas, un 36 por ciento del total de las que est�n registradas en la Bolsa, aparec�an desconectadas.Saydi reconoci� que �la situaci�n de la econom�a iran� es muy complicada� pero concluy� la conversaci�n con el periodista con un vaticinio propio de un sistema que se rige por la fe: �Soy muy optimista, volveremos a la normalidad�.
El mayor centro comercial del mundo est� vac�o: el imposible retorno a la normalidad de la econom�a iran�
Desde el exterior, el Mall Ir�n es una estructura mastod�ntica ubicada al costado del lago Chingar. Un espacio tan vasto que podr�a incluir 4,5 vaticanos en su interior o todo...













