Dani Carvajal nació en Leganés y cuando todavía no había empezado ni la pubertad ya se enfundó la camiseta del Real Madrid. Creció idolatrando a los Galácticos en la época de los Zidanes y Pavones y fue el niño escogido para poner junto a Alfredo Di Stéfano la primera piedra de la ciudad deportiva de Valdebebas, como si la Saeta ya le hubiera bautizado ese día, augurándole un futuro esplendoroso. “El sueño de un niño, el triunfo de una leyenda”, rezaba una preciosa pancarta con esa fotografía. Más de dos décadas de aquello y seis Champions ganadas después, el capitán de una de las mejores épocas de la historia del club blanco jugó su último partido en el Bernabéu. Protagonista de principio a fin en una noche memorable para su recuerdo, con tambores electorales e inhóspita en lo futbolístico.En los tiempos de crisis que vive Valdebebas, o mejor dicho la ausencia de canteranos en el primer equipo, la marcha de Carvajal es la del último héroe blanco, aquel que perseguía la de otras leyendas como persiguió con éxito tantas veces extremos. En el saco de los Casillas, Raúl, Camacho o la famosa Quinta del Buitre se mete de lleno el hombre de las seis Champions, porque en Carvajal siempre hubo en su juego un compendio de las virtudes de la historia del Madrid.Un abrazo y unas palabras de Florentino a la llegada del autocar, abrieron la noche para el capitán. Emocionado, abrazándose a sus compañeros, fue el primer protagonista del partido de la despresurización ante un Athletic con la guarda baja (4-2). Un centro desde la derecha lo controló Gonzalo, también formado en Valdebebas, quien controló con izquierda y remachó con la derecha en una conjunción de las habilidades que debe tener un delantero. Sin duda Gonzalo es el canterano con más carrera. Quizás, si la suerte y las decisiones deportivas le acompañan, Carvajal le cedió el testigo en forma de pase.No todo era alegría en un Bernabéu que no puede olvidar las rencillas de un curso autodestructivo que acabará en elecciones a la presidencia. Y una de las rutinas de este último tramo fue la de silbar a Mbappé. Desacertado el francés, no dio una hasta el segundo tiempo, por lo que la banda sonora del Bernabéu no cambió. Bellingham, en cambio, hizo el 2-0 de potente disparo. Guruceta, de remate en el área, llevó el 2-1 al descanso en este combate con guantes de plastilina.Tardó cinco minutos Mbappé en hacer el 3-1 de un potente disparo desde la frontal. Y recibió los aplausos de un Bernabéu hambriento. El partido transitaba en la parsimonia hasta que Alaba abandonó el campo y fue homenajeado. El austriaco también deja la entidad con dos Champions. Y, pasado el minuto 80, llegó el gran momento.Carvajal fue sustituido. Todos los futbolistas de ambos equipos le hicieron un pasillo. El tiempo se detuvo para el capitán, que condensó sus momentos en cada abrazo, incluido con Álvaro Arbeloa (coreado y silbado al mismo tiempo, en una señal de división) en el banquillo y con su familia. Lágrimas y emoción tras 24 años, 27 títulos y 451 partidos oficiales.Al filo del minuto 90, ante un Athletic de un Ernesto Valverde que también se despide, Brahim hizo el 4-1 e Iñaki Williams, acto seguido, puso el 4-2. Era el broche a un final de año inesperado en todos los sentidos. Menos en el adiós de un Carvajal que ha vivido una pesadilla, sin además Mundial, aunque el Bernabéu, casi lleno, le rindió un homenaje a la altura de su carrera después de un emocionante vídeo que repasó su carrera y al que no solo le hizo llorar a él, sino también a Mastantuono, por ejemplo.”No es un momento fácil, estoy muy emocionando por esta gran despedida. Quiero dar las gracias a Florentino (aplauso en el Bernabéu). Gracias a mis compañeros. No fueron dos temporadas fáciles, hay que levantarse, seguro que volvemos a ganar. Ponemos fin a una era maravillosa, de cuatro Champions en cinco años, aquella Décima. Cristiano, Zidane, Ramos... Un aplauso para ellos, nos hicieron grandes”, dijo un emocionado Carvajal desde el centro del campo, que siguió con mensajes de gratitud a su familia. “Viví dos años muy difíciles, viví la cara amarga, pero ellos han hecho que mis días tristes se llenasen de luz, os quiero mucho”, reflexionó. “Hay trayectorias de jugadores que lo definan los éxitos, otros que sea por cómo calas en la gente, espero que habléis de que entregue todo por esta camiseta”.
El Madrid despide a su último héroe: “Ponemos fin a una era maravillosa”
En plena crisis de futbolista formados en Valdebebas en el primer equipo, la despedida de Carvajal acapara el fin de un curso en blanco, con Mbappé silbado y tambores electorales













