El Girona se fue al infierno de Segunda División. Fue incapaz una semana más de ganar, lo único que podía hacer para asegurar la permanencia, y el Elche, con el empate, seguirá una temporada más en la élite. Se acabaron los sueños de grandeza de Montilivi, que en tres temporadas ha pasado de maravillar siendo el tercer equipo de la Liga, jugar la Champions y acabar bajando.El Girona cayó víctima de su propia ansiedad, de su desesperación por ganar, de su dificultad para marcar. Pero no solo en la final de la última jornada a la que llegó al borde del abismo, sino en toda la temporada, y sobre todo en la recta final en la que se ha quedado ocho jornadas sin ganar, desde que se lesionó Vanat ante el Villarreal el 6 de abril, el día de su última victoria. Desde entonces, 3 puntos de 24 posibles, en cuatro derrotas y cuatro empates, con el de este sábado negro ante un Elche que era el peor visitante de la Liga. Un pobre balance para merecer estar entre los grandes.La afición no fallóMontilivi se dejó el alma animando a su equipo desde horas antes del encuentro Montilivi recibía dos horas antes del encuentro a sus héroes en una bienvenida espectacular, de locura, brutal, con un pasillo humano de seguidores jaleando a los futbolistas entre palmadas de ánimo, bengalas rojas y un mar de banderas y bufandas rojiblancas para impulsar la moral de los jugadores de Míchel. El estadio hervía, sobreexcitado, teñido de rojo y blanco, rugiendo cánticos, a ritmo de música disco a todo trapo. “Això d’avui és una final i s’ha de guanyar!”, daba sus últimas consignas el speaker Albert Bassas. Un todo o nada, un “now or nerver”, como la letra de It’s my life de Bon Jovi que sonaba por la megafonía. O como el Highway to hell de ACDC. Funesto presagio.La afición del Girona respondió Pedro Salado / GettyEl Elche, que se jugaba la vida como el Girona (le valía el empate para salvarse), era un rival en teoría propicio para un final feliz. Los números reflejaban que era el peor visitante de la Liga (solo 7 puntos en 18 encuentros, con una victoria, tres empates y 14 derrotas). Pero paradójicamente los alicantinos habían ganado en cinco de las últimas ocho visitas a Montilivi y puntuado en una de las otras tres. Glups. ¿Qué pesaría más, la estadística reciente o la historia?Como deseoso de salir de dudas, arrancó el Girona con un punto de aceleración, buscando las bandas con Bryan Gil y Joel Roca para ganar la espalda de una bien pertrechada defensa ilicitana. Pero los intentos de los rojiblancos, con más corazón que acierto, eran infructuosos. Ni una ocasión clara en los primeros 20 minutos. Eso sí, funcionaba bien la recuperación, la contención y la cobertura, con la novedad de David López en el eje de la defensa con Vítor Reis, y el Elche no parecía una amenaza.Transcurrían los minutos sin oportunidades y sin ideas para crearlas, el bullicio de la grada se fue enfriando hasta la pausa de hidratación de la media hora, mientras del sector juvenil gritaban “Girona és de Primera” y “Girona, échale huevos”, que coreó todo el campo, para recordar lo que se jugaban. Y que todavía no habían chutado a portería. Lo que empezaba a impacientar a algunos sectores de Montilivi, que no lo veían claro.Y menos que lo iban a ver.El 0-1Álvaro Rodríguez adelantó al Elche con un golazo en el 39 y la presión cayó como una losa sobre el Girona El 0-1 del Toro Álvaro Rodríguez se llevó por delante al Girona. En una falta colgada a la olla, recibió el delantero dentro del área pequeña, controló de espaldas, se la preparó, se giró y la rompió a la media vuelta. Un golazo en el primer disparo del Elche a portería, a los 39 minutos. Batacazo en Montilivi. La presión se le echó encima como una losa al equipo de Míchel, que en el 43 vio que le caía el segundo, en otro tiro de Álvaro Rodríguez, desviado, tras un error de David López en un mal control.Montilivi entraba en pánico. Necesitaba una reacción urgente. La pudo tener con una buena acción de Bryan Gil desde la frontal, pero su disparo lo detuvo Dituro.Rápida reacción Arnau Martínez ponía el 1-1 a los 2 minutos de la reanudación que daba esperanzas a la afición 'gironina'El Girona se jugaba la permanencia, el trabajo de toda una temporada, en solo 45 minutos. Necesitaba dos goles. Y rápido. Tardó solo dos minutos en llegar el primero, el 1-1, de Arnau Martínez, el capitán. Falta desde la frontal que lanzó Ounahi, despejó Dituro, que la dejó muerta y el rechazo lo remató Arnau con el alma a la red. El milagro de la salvación era posible. Y Montilivi recuperó todo su empuje con la presión más asfixiante.Se animó el equipo de Míchel, que intentó aprovechar el subidón con el segundo. Joel Roca conectó un buen cabezazo a centro de Bryan Gil, pero le paró bien colocado Dituro (m. 51).Movimiento tácticoMíchel se la jugó dando entrada a Stuani por Bryan Gil, además de Hugo Rincón y Fran Beltrán, a falta de 32 minutos, y a Lemar en los últimos 12Tocaba coger aire y mover piezas. Míchel agitó el banquillo. Recurrió a su salvavidas preferido, el ídolo de Montilivi, Stuani, que entró en un triple cambio con el defensa Hugo Rincón y el centrocampista Fran Beltrán, por Bryan Gil, Witsel y Arnau (m. 58). Y 10 minutos después recurría también a Echeverri por un Joel Roca que se había vaciado.Pero quien a punto estuvo de mover el marcador fue el Elche con una rápida contra por la banda izquierda en la que Germán Valera, tras una galopada, cruzó demasiado ante Gazzaniga (m. 62). Montilivi se libró por muy poco de la sentencia definitiva de irse a Segunda.El Girona quemó sus últimas naves buscando a Stuani, que reclamó un penalti con poca convicción. Tras la pausa de hidratación, Míchel intentó su último movimiento, Lemar por el central David López (m. 78), pasando a jugar con tres defensas.Un misil del francés estuvo a punto de significar el 2-1, pero su disparo desde la frontal se estrelló en el larguero (m. 80), para desesperación de la afición rojiblanca y de un Montilivi cada vez más angustiado, que veía que se escurrían los minutos. Que se iba al infierno de Segunda.Siete minutos de añadía decretó el canario Hernández Hernández. Siete minutos más de agonía, de drama, para buscar un gol, solo un tanto que anclase al Girona en Primera. En ese tiempo de prolongación, un centro de Beltrán no encontró rematador, un cabezazo de Stuani no inquietó al Elche y un disparo mordido de Echeverri murió en las manos de Dituro. Todavía hubo una última jugada para el Girona. Minuto 97. Falta sobre Stuani en la frontal. Subió Gazzaniga a rematar. Ounahi la centró y el balón se perdió en un sinfín de rechaces. El Elche se salvaba. El Girona se iba a Segunda. No habrá quinta temporada seguida en la élite.Al término del partido, tras el funeral inicial de la grada de Montilivi, varios sectores gritaron “Directiva, dimisión”.