Edurne Concejo |Oslo 23/05/2026 20:05 Actualizado a 23/05/2026 21:43 El Barça reconquistó Europa por la puerta grande. Escribiendo su nombre con letras mayúsculas. Barriendo a todo un OL Lyonnes en una de las finales que se preveía más igualada de todos los tiempos. Un rival que durante años reinó sin oposición. Pero hoy las reinas son ellas, las blaugrana. Vencieron a las francesas por primera vez en la final de 2024 en San Mamés y ayer en Oslo lo volvieron a repetir. ¡Y de qué manera! La cuarta Champions de la historia culé, el cuarto título del año y por 4 goles a 0. Unas auténticas tetracampeonas que se han impuesto a los millones de Michel Kang y su imperio, demostrando que no solo hace falta cartera para hacer historia.Las blaugrana supieron darle la vuelta por completo al partido y pasar de una primera parte en la que sufrieron ante un agresivo Lyonnes para acabar venciéndolas con su fútbol. Fue cuando el Barça encontró la calma y la paciencia para buscar espacios y madurar las jugadas cuando logró imponerse. Y es que es ahí donde reside la fuerza de este equipo.El Lyonnes recibió al Barça con agresividad y una presión asfixiante. No conseguía que el balón le durase en los pies y antes de llegar al cuarto de hora las francesas dieron el mazazo. Renard cabeceó una falta sobre la portería de Cata Coll que la portera balear rechazó, pero Heaps pescó el balón y lo envió al fondo de la red. Por fortuna para las culés, el tanto fue anulado por fuera de juego. El Barça se salvó y tuvo la oportunidad de volver a comenzar, pero el gol anulado acabó sirviendo justo para lo contrario, para envalentonar más a un Lyonnes que dio un paso al frente y acorraló a un Barça cada vez más impreciso.Pareció no salirle bien el plan a Pere Romeu al principio, cuando apostó por la velocidad de Salma Paralluelo en el once por delante de la veteranía de Claudia Pina. Tampoco brillaban arriba una Pajor imprecisa (falló dos mano a mano ante la meta Endler) y una Graham Hansen voluntariosa ante sus compatriotas pero aún renqueante de su lesión. Se le atragantaba el partido al Barça, cada vez más incómodo ante un Lyonnes en su salsa. Fue ese el momento de Cata Coll, que cerró una primera parte para enmarcar frustrando el último intento del cuadro francés de marcharse al descanso por delante en el marcador evitando el gol de Bacha.El Barça llegó vivo a la segunda parte. Supo resistir la embestida de un agresivo Lyonnes y buscar su momento. Y llegó en una segunda parte memorable. Las blaugrana salieron a por todas y aniquilaron a su rival sin piedad. Dos dobletes de Pajor y Paralluelo firmaron una final imposible de olvidar.Nada más arrancar la segunda parte la delantera polaca adelantó al Barça con un disparo raso tras recibir entre líneas un magistral pase de Patri Guijarro. La polaca lo celebró con furia delante de la grada de la afición culé, mientras coreaban su nombre, y se sacudía, al fin, la maldición que la ha acompañado las últimas cinco finales de Champions. Cinco derrotas con tres equipos diferentes, un lastre que en el Ullevaal Stadion al fin pudo soltar. Lee tambiénY no se conformó con uno. Pajor se autoproclamó la MVP del partido en 14 minutos, los que tardó en firmar un doblete con el que se coronaba, además, como la máxima goleadora del torneo con 11 tantos. Un gol con el sello de Claudia Pina, que había entrado como revulsivo poco antes, revolucionando el partido: Salma Paralluelo evitó que una jugada de la de Montcada acabase perdiéndose por la línea de fondo y vio en el área pequeña a Pajor pidiendo el balón para empujarlo dentro y ampliar distancias.Las jugadoras lo celebraron por todo lo alto JONATHAN NACKSTRAND / AFPCon el partido controlado, Aitana Bonmatí pudo disfrutar de una nueva final continental, mientras que Alexia Putellas entregaba el brazalete de capitana a Patri Guijarro antes de ser sustituida y despedirse de la que todo apunta a será su última final con el Barça.Edurne Concejo (Portugalete, 1986). Periodista deportiva, estoy especializada en fútbol femenino. En La Vanguardia desde 2017. Twitter: @edurneconcejo